Cuando Arturo se adentró en el campamento, todos lo miraban con una evidente sorpresa, no porque supieran quien era, sino porque notaron por su energía aural que es un mortal. Jelena no le dio explicaciones a nadie, ni siquiera Marco, que aguardaba afuera de la carpa de Merlín como un ángel guardián. Oh. Jelena tenía tantas preguntas para hacerle a Arturo. Ella aún estaba procesando el hecho de que ha resucitado después de tantos siglos, pero primero lo primero. Arturo insistió en ver a Merlín, y Jelena no le podía negar aquello. Ella no se quería imaginar la inmensa felicidad que sentiría Merlín al ver a su otra mitad resucitada. Pero tendría que esperar. Aunque Jehová había salvado al mago de una muerte inminente, había dejado muy claro que su recuperación tardaría un poco, y ver

