CAPÍTULO 03

740 Words
—Clío, ya quita esa cara.  Mi mejor amiga no paraba de tener su mejor cara de "vete al diablo" desde el momento en que invite a Lisa a mi casa para hablar acerca de historias y pasar un rato agradable. Ella por supuesto con suma desconfianza acepto pero justo cuando se dio media vuelta Clío salió como alma que lleva el diablo con la peor cara de todos.  —No quiero, —refunfuña y se voltea a mirarme— pensé que eramos de las amigas que se cuentan todo antes de hacerlo, ¿o no? Resoplo y golpe su frente. —Lo somos, pero no se que tiene que ver el que la invitara, tu también vas a estar ahí. Igual podrás comerte todas las botanas, —chasqueo la lengua— bueno, eso sí Lisa no te ve como un fenómeno cuando empieces a comer como si no existiera un mañana. —Me vale que me vea como fenómeno, igual las botanas son mías. —Dice con el tono de una niña chiquita antes de chocar por andar caminando de espaldas. — ¡Clío! —corro a socorrerla pero alguien más se me adelanta. Los ojos azules del chico son penetrantes, tanto de que da cierto miedo mirarlos. Su cara seria y ceja alzada le dan un aspecto de chico malo.  Trago grueso antes de ayudar a mi amiga.  Ella por supuesto sin saber de quien se trata se queja y voltea quedando muda de inmediato.  Uno de los chicos nuevos está justo frente a nosotras, es mucho más alta que las dos y su expresión en este momento es una de diversión quizás por el echo de que mi amiga dijo que le daría una patada en el culo al mal nacido que hizo que se cayera de espalda sobre el suelo.  — ¿Disculpa? — dice divertido antes de ponerse un poco más cerca de nosotras pero del lado en que Clío está parada, ella hace su mayor esfuerzo por no sentirse intimidada pero es en vano porque bueno... El tipo da algo de miedo. —Ella no quiso decir lo que dijo —alego apoyando a mi amiga, otro de los chicos el de ojos cafés claros aparece detrás del chico y enseguida toma el hombro del ojos azules y le murmura algo antes de entrometerse.  —Perdonen a mi hermano, no suele percatarse de lo que hace. —Imagino que se refiere al momento en que metió el pie justo cuando ella pasaba. Eso lo pude notar yo, pero Clío no, así que es mejor evitar que a ella le pateen el culo por dársela de malota.  —  ¿Hacer qué? ¿Qué hizo? —indaga ella y de inmediato antes que el chico responda lo hago yo. —Ayudarte, —Clío me mira y luego a ellos, como ambos tienen caras inexpresivas me mira de nuevo a mí, esperando que diga algo más— él dice eso, porque te ayudo a levantar y seguro cree que eres una egocéntrica chica que no deja que cualquiera la toque.  Tomo a mi amiga de los hombros y la sacudo tratando de que capte que son los chicos sexys de esta mañana. Ella un poco confundida aparta mis manos y chasquea la lengua.  —Como sea, los dioses a veces nos mezclamos con los humanos —dice petulante Clío, me provoca darle un golpe en la nuca y es que no me aguanto y lo hago. Se muerde la lengua y empieza a lloriquear como una bebe. —Pedo ¿Que de diche?  La fulmino con la mirada mientras ella se toca la lengua.  Los chicos por supuesto se han empezado a reír de nuestro acto de locas. Para nuestra extraña suerte aparece Lisa con el rubio y se nos queda mirando para saltar en defensa de todos.  —Hey, todos somos compañeros ¿no? creo que es buen momento para que les presente a mis... —nos mira y dice algo que hace sobresaltar a Clío— amigas, Ámbar y... Uh, Clío la mira con ganas de arrancarle la cabeza y yo me interpongo antes de que lo haga enserio. —Somos Clío y Ámbar, un placer conocerlos. Y un gusto verte Lisa, pero ya nos vamos.  Dicho eso tomo a mi mejor amiga por los hombros y la saco de ahí antes que le de un colapso total y deba llevarla al hospital o psiquiátrico. 
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