Cierro la puerta del casillero de un solo manotazo mientras Clío come sus benditas papas fritas, ya es como la décima bolsa que lleva, pero la entiendo está cagada hasta las metras por lo sucedido anoche y para colmo nos despertamos tarde y no pudimos entrar a clases.
—Clío, mastica con la boca cerrada por lo menos.
Traga con dificultad antes de dejar la bolsa en la basura y sacar una de chocolate de sus bolsillos.
—No me vengas con eso —dice negando con la cabeza, —no puedo aún asimilar eso, digo, ¿Nos estarán persiguiendo las sombras como en ese libro...? Ya sabes en donde el tipo tiene otro dentro y toda la cosa.
—Se llama " Entre las Sombras" y ya te dije que pudo ser un búho o uno de esos animales nocturnos, debes dejar de ser tan paranoica con lo sucedido. —Dicho eso, me hago la fuerte cuando en realidad tengo las ganas de echarme a llorar como una niña pequeña, pero entre las dos alguien debe ser la fuerte y debido a que siempre es ella y hoy le dio por no serlo entonces me toca a mí.
—Que fácil decir eso... Lo difícil es que lo sea. —Murmura.
Estoy por decirle que me alguno de sus dulces cuando las puertas se abren de par en par y como si fueran una especie de súper estrellas, por ellas pasan tres chicos. Los cuales no hay que negar que están para comérselos enteros con poca nutella y una chica rubia medio regordeta.
El que va en el lado derecho y más serio de ellos lleva el cabello castaño y ojos cafés claros que hipnotizan, es de buena musculatura y piel trigueña. Luego le sigue, el rubio de ojos verdes y pequeña estatura que no para de sonreír como si le hubieron contado algún buen chiste, quien viene acompañado de la rubia con ojos grandes. Por último pero no menos importante viene él... Con los ojos color azul como el mar y de altura promedio, piel blanca con cuerpo de atleta bien formado y vestimenta oscura.
—Pido al de ojos azules. —Escucho a Clío decir mientras que el chico de ojos rojos me mira con ese tipo de intensidad que te hace derretir.
—Yopo... Dipi... Baca.. Miu... —Es lo único que logro decir cuando pasa por un lado y él muy descarado se echa a reír.
—No sé que mierdas acabas de decir, pero yo quiero a ese para mí —Clío me toma del hombro y me mueve de un lado a otro haciendo que reaccione. —Dime que vas a conseguirme el número, la dirección, el tipo de sangre —arrugo las cejas, ya mi amiga se está volviendo extraña como siempre, —si es posible cuantas veces se cambia los calzones al día Ámbar.
— Ok amiga, vamos a dejar de ser anormales por un momento —digo y Clío sonríe— Primero hay que saber sus nombres y gustos en caso de que, ya sabes, no seamos su tipo por no tener p***s y luego pasamos a todo lo demás.
Dicho eso nos vamos directo a nuestros salones de clases. Quizás para otro momento podamos comenzar con nuestro trabajo de espías pero mientras tanto debíamos de cumplir con nuestras obligaciones.
La Profesora salio y por primera vez pude respirar con tranquilidad mientras Clío entraba y tomaba asiento a un lado de mí, la siguiente clases nos toca juntos por ello está aquí.
—Dime por favor que hiciste la investigación que mandó el viejo gruñón —hace puchero y niego.
—Recuerda que estaba contigo tratando de ganar más lectores, querida amiga.
Saca su libro de calculo y lo coloca sobre su cabeza. Río por lo bajo y cuando escucho esa voz giro mi cabeza en su dirección.
— ¡Hola soy... —la dejan hablando sola el grupo de Macarena y se giran a hablar entre ellas. —Ok.
Se acerca en nuestra dirección y pongo mi más sincera sonrisa para ella.
—Eh, hola —dice con miedo a ser rechazada —soy Lisa y como pueden ver soy nueva.
— Hola, me dicen Clío —La miro y contesto "Te llamas Clío" la rubia ríe— y a ella le dices Ámbar.
— Me llamo Ámbar... —comento mirándola y Clío me ignora.
La rubia ríe —Genial, ustedes son muy buenas amigas porque se completan las frases.
La miro extrañada ¿Es que no sabe cuando alguien corrige a otro?
— Oye, Lisa y... ¿Que te trae por aquí? —Indaga mi amiga muy animada.
— Am, me toca esta clase y los asientos de en frente están ocupados. —Responde tomando asiento frente a Clío.
Se arregla el cabello antes de voltearse para seguir hablando con nosotros y noto como la cara de mi mejor amiga se contrae de confusión, se coloca el libro frente a la cara y hace como que está leyendo.
Uh, no le gusto el sarcamos de la chica quizás.
— Es broma, —dice Lisa mirándome con los ojos como un cachorrito, le resto importancia con una mano y le digo con los labios que la ignore, porque está loca. Asiente y continúa hablando. —Nos mudamos aquí mis... hermanos... —comenta pausadamente como si lo procesara— y yo por algunos conflictos económicos.
—Oh, ya veo. —Esta es la rubia de temprano, la hermana de los chicos guapos. —Y... ¿Tus hermanos en que clases están?
Clío alza la ceja con media sonrisa, ya sabe por donde voy con esa pregunta.
—Creo que en Calculo II, Topografía y Ciencias Naturales.
Genial, están como a tres y cuatro salones de los nuestros. Interesante.
Dicho eso el Profesor entra mandándonos a callar a todos.