Vadeló caminó con paso lento hacia la granja, a esa distancia podía oler el agua estancada en donde Krybdyr estaba vigilando por medio de sus crías, hizo una mueca de disgusto, nunca le gustaron los reptilianos, pero era necesario aguantar la presencia de esas criaturas de baja estirpe en el clan Kerstas, un clan a ojos del brujo desagradable y bajo, pero el único lugar en el que podía esconderse de sus perseguidores. Maurad y el vampiro Ylksen conversaban en una mesa en lo que parecía ser el comedor, la casa dentro de la granja estaba semi derruida y habían muy pocos muebles en buen estado, al ver entrar al brujo lo miraron expectantes, sin la marca del brujo su trabajo se dificultaría, la humana del clan Hariva estaba muy vigilada, el lobo n***o rara vez se alejaba lo suficiente de ell

