Qumard miró extrañado a su padre en la entrada de su celda, éste le había dicho que no lo volvería a ver hasta que su encierro hubiera acabado, aún faltaba un mes, sus ojos brillaron al ver asomar el rostro de Zaaren por detrás del alfa, Qyrens lo vio y sintió que le iba a dar jaqueca, la loba causaba estragos a dónde fuera. Entraron, Zaaren fue directo a la mesa y se sentó en ella, había un plato con uvas y empezó a comerlas, el lobo de Qumard estaba atento a todo movimiento de su hermanita, había llegado a la conclusión que no valía la pena vivir a la sombra ni de Qerenth ni de Qamar, ahora que era un gamma estaba a la sombra de todo el clan y tampoco valía la pena, viviría como un fantasma y para eso debía descubrirla y lograr que ella le enseñara a ser un fantasma. Se estaba pregunt

