La mansión de Alonso

1083 Words
Fuimos con un chofer, y le dejé un mensaje a Alonso. La mansión era, sin lugar a dudas, impresionante. Al cruzar los enormes portones, el camino serpenteante nos llevó a un lugar que parecía salido de una revista de arquitectura. Grandes ventanales reflejaban el cielo despejado, mientras que los jardines perfectamente cuidados rodeaban la propiedad como un oasis privado. —¡Ven, quiero enseñarte todo! —dijo Julián, tomando mi mano y tirando de mí hacia la entrada. El interior era aún más imponente: pisos de mármol, muebles modernos y elegantes, y una iluminación que lograba un equilibrio perfecto entre lo cálido y lo sofisticado. Sin embargo, a pesar de la grandeza del lugar, había un aire de soledad, como si los muros guardaran secretos que nadie se atrevía a contar. —¿Qué te parece? —preguntó Julián, girándose para mirarme con curiosidad. —Es increíble, Julián. Pero me imagino que debe ser muy tranquilo aquí cuando no estás. —Sonreí, y él asintió con seriedad. —Sí... a veces me aburro. Antes de poder hablar, él ya estaba mostrándome el resto de la casa. Después de un recorrido que incluyó una sala de juegos, una biblioteca impresionante y un cine privado, llegamos a la cocina. —¿Tienes hambre? —pregunté, viendo cómo sus ojos brillaban al mirar el amplio espacio lleno de utensilios y electrodomésticos de última generación. —¡Sí! ¿Sabes cocinar? —Por supuesto. ¿Qué te gustaría? En poco tiempo, estábamos preparando unos panqueques con frutas. Julián ayudaba torpemente, riendo cada vez que dejaba caer algo o cuando intentaba girar un panqueque y fallaba. Sus carcajadas llenaron la cocina, y por un momento, me olvidé de todo lo demás. —Esto está delicioso, Tays. Alonso nunca cocina... y Rossan menos. —Dijo su nombre con un leve tono de disgusto que no pasó desapercibido. Alonso regresó a la mansión. —¿Cómo se portó? —preguntó, mirando a Julián. —¡Fui perfecto! Tays y yo descubrimos los secretos de la oficina, comimos chocolate y gané todos los juegos. —Es increíble —respondió Julián, corriendo hacia él. Alonso levantó una ceja, divertido. —¿Todos los juegos? Tays, espero que al menos le hayas dado batalla. —Lo intenté, pero tu hermano es un genio, eso es cierto —respondí, sonriendo. Alonso sacudió la cabeza, mirando a Julián con afecto. —Gracias, Tays. —Te debo una —dijo Alonso, y aunque su tono era serio, había un toque de sinceridad en su voz que no había oído antes. —¡Tays! —Es la mejor asistente que has tenido, tiene que volver —decía Julián. —Claro, puedo venir algún día... —respondí, pero él me interrumpió. —No, no como visitante. Vuelve como amiga. —Se acercó, sus manitas sosteniendo las mías con una sinceridad que me desarmó. Sé que Alonso es complicado, pero fuera de la oficina es diferente. Alonso y yo quedamos a solas, mientras Julián iba a ducharse. Había algo casi irreal en estar sola con Alonso en su propia casa. Julián estaba en el baño, cantando a todo pulmón mientras el agua de la ducha caía, y ese sonido ligero era lo único que rompía el pesado silencio entre nosotros. —Gracias por traerlo y quedarte un rato —dijo Alonso desde el marco de la puerta de la cocina. Su voz era baja, más suave de lo habitual, pero con la misma intensidad que siempre lograba desarmarme. —No es nada. Julián es un niño increíble. Además, cocinar para él fue divertido. —Intenté sonar casual mientras guardaba los utensilios que habíamos usado para preparar la cena. Alonso se acercó, sus pasos amortiguados por el mármol del suelo, y pronto lo sentí detrás de mí, tan cerca que el calor de su cuerpo era como un imán que tiraba de mí. Mi respiración se aceleró ligeramente, pero me esforcé por mantenerme concentrada en la tarea, incluso cuando sus dedos rozaron la encimera junto a los míos. —¿No te ves como alguien que encaje aquí? —murmuró, su voz rozando mi oído, como si las palabras fueran un secreto solo para mí. Me giré hacia él, sin darme cuenta de que su rostro estaba tan cerca. Nuestros ojos se encontraron, y el aire entre nosotros pareció electrizarse. Había una vulnerabilidad en su mirada, algo que rara vez dejaba ver, y que me hacía querer acercarme aún más. —¿Qué quieres decir? —pregunté, incapaz de apartar la vista de sus labios. —Que eres diferente. —Su tono era enigmático, pero sus ojos hablaban más que sus palabras. El silencio se alargó, con una tensión que hacía que cada segundo pareciera eterno. Sin pensarlo, me lamí los labios, y vi cómo sus pupilas se dilataban ligeramente, una reacción involuntaria que me hizo estremecer. —Alonso... —Intenté hablar, pero su nombre salió como un suspiro. —¿Qué? —preguntó, su voz ronca, como si estuviera conteniendo algo que luchaba por salir. Su mano se alzó, apenas rozando mi brazo, pero fue suficiente para que mi corazón comenzara a latir con fuerza. No podía moverme, no quería hacerlo. Había algo peligrosamente adictivo en estar así con él, tan cerca, tan al borde de un abismo que ambos sabíamos que no deberíamos cruzar. —Julián está cerca... —Intenté decir, aunque mi voz no tenía la firmeza que pretendía. —Está ocupado. —Su respuesta fue inmediata, sus ojos ahora fijos en los míos, desafiándome a negar lo que estaba ocurriendo entre nosotros. El espacio entre nosotros desapareció cuando dio un paso más y pude sentir su m*****o sobre mi parte íntima ardiente, y su mano se deslizó suavemente por mi mejilla, apenas un roce que hizo que mi piel ardiera. Mi cuerpo se inclinó hacia el suyo de forma instintiva, como si hubiera algo inevitable en la proximidad. Quería detenerme, debía hacerlo, pero todo en ese momento me pedía lo contrario. Entonces, el sonido del agua deteniéndose rompió el momento. Ambos parpadeamos, como si hubiéramos despertado de un sueño. Alonso retrocedió un paso, su mandíbula apretada mientras apartaba la mirada, y yo aproveché para darme la vuelta, aferrándome a la encimera como si fuera mi ancla. —Es mejor que me vaya —dije rápidamente, aunque mi voz temblaba. Él no respondió, y mientras salía de la cocina, sentía sus ojos sobre mí, como un peso invisible que me seguiría incluso después de abandonar esa casa.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD