En la elegante recámara de la mansión Stephens, la pantalla gigante ponchó el rostro de Kristhel Randall. Jacinto agarró la fotografía de su costado y volvió la mirada a la pantalla. —¡Es ella!—, una sonrisa se le dibujó en el rostro, la cual se esfumó al momento que pasaron el vídeo de Kristhel teniendo relaciones con Daniel Bruce, sintió tanta decepción, y la culpa lo volvió asechar. Pero eso no le impidió agarrar el teléfono y marcarle a uno de los empleados. —Enciende la televisión y pon en el canal once— después de varios segundos Inquirió —¿Ves esa muchacha? —Si señor. —Quiero que averigües todo sobre ella, al amanecer ya tiene que estar la información en mi despacho. —Si señor, empiezo desde ahora—, tras colgar la llamada, una mueca de desagrado se formó en sus comisuras. •••

