Capítulo 28

1239 Words
Espero que te hayas divertido en nuestra pequeña expedición Al Picacho. Te veías sumamente cansada cuando llegamos a la cima, jajajaja. Y nada como la bajada cuando casi nos caemos encima de un arbusto, Nicole no paraba de reírse de nosotros dos. Ram Mare. Fue toda una locura esa subida, creí que nunca lo lograríamos. O sea, la gente que iba bajando se veía súper fresca y normal, y nosotros como si acabáramos de escapar de una selva donde estuvimos varios días perdidos, ¿Viste mi cabello? Era un desastre total. Estaba intentando olvidar ese momento, fue muy vergonzoso. Aunque a la final termino por darme risa. Diana. Jajajaja, ¿Por qué te dio vergüenza? Dudo que el arbusto se ofendiera porque lo aplastáramos. Y si, tu cabello se veía salvaje. Garr. Hay que hacer mas salidas como esa. Ram Mare. Te pasas. Obvio que no con el arbusto, sino con los demás, contigo tambien. Hubiéramos salido peor de lo que ya nos veíamos. Interesante tu descripción de mi cabello… SALVAJE GARR. Diana. Por cierto, escuche a Hanny decir que le gustaría que participemos en una obra de teatro. Algo sobre Un cuento de Navidad, dijo que nos escribiría luego para confirmar. Diana. No encontré otra descripción que fuera mas acertada para tu cabello. Ay, por favor ¿Cómo te va a dar pena algo tan tonto? Tranquila. Hubiera sido un gusto morir aplastado por ti ;). Si, también escuche a Hanny mencionarlo, hay que esperar para ver que nos dice, ¿Alguna vez has actuado en una obra? Ram Mare. En algunas pocas. La actuación no es mi fuerte, tengo años sin estar en una obra, ¿Y tú has actuado alguna vez? Diana. Yo también tengo mucho tiempo que no estoy en una obra. Será muy interesante si participamos en una. Ram Mare. Tenemos que esperar a que nos confirmen. No nos vayan a dejar vestidos y alborotados. Diana. Jajaja. Tenía mucho tiempo sin escuchar esa expresión, no sé de done las sacas. Ram Mare. Del baúl de las frases perdidas y jocosas de nuestro país, jajajaja. Te dejo, me voy a hacer unas cosas. Hablamos en otro momento. Chao. Diana. Está bien, un día me las tienes que enseñar. Hablamos en otro momento. Cuídate. Después de un mañana tan agotadora tomo toda la tarde para descansar y relajar mi cuerpo. La subida de la montaña ha dejado temblando mis piernas, mis nalgas más firmes y un corazón fortalecido gracias al ejercicio. Debería hacer esto mas seguido, así me pondría guapa y sexy, con piernas bien tonificadas, una cintura más pequeña, y ah… tantas cosas. Me recuesto del mueble de la sala para descansar, siento las piernas molidas y el rostro aun me arde. Me has fallado protector solar. Enciendo el televisor y busco canales, los paso uno tras otros hasta llegar a los canales de ciencia parándome en uno sobre alienígenas donde un hombre parcialmente joven llamado Georgio Toksu habla apasionadamente sobre como supuestamente los alienes ayudaron al desarrollo de la civilización moderna y que le debemos la tecnología actual a ellos y que siempre están volviendo a visitarnos para traer conocimiento a la humanidad. Realmente no sé cómo a estos hombres les pagan por todo esto, se ven muy serios en sus trabajos y con una firme convicción en lo que dicen a la audiencia; pero la verdad no estoy segura de que todo eso sea real, no todo es ¡ALIENIGENAS! Debe haber más de una explicación para un evento y uno o dos incluso pueden ser la verdad. Aun así no cambio el canal y me quedo criticando la programación como toda una profesional, tal vez a mi deberían pagarme por esto, ¿Existirá un trabajo como ese?, rio para mí misma. Diana Caballero, critica de programas de alienígenas y variedades. No lo creo, casi todos procurarían tener un trabajo como ese. Me concentro nuevamente en la programación y me dedico a seguir escuchando y viendo lo que ese y otros hombres tienen por decir. No pasa mucho tiempo cuando comienzo a sentir que mi mente se desvanece ante la pantalla y cabeceo. Uah… dejo escapar un bostezo largo y me acomodo más en el mueble. En pocos segundos soy vencida por el cansancio. Estoy en medio de una gran montaña subiendo y subiendo sin parar. Veo la cima; pero cada paso que doy, es como tres que me alejo de ella. Comienzo a buscar otro camino con la mirada. Mo hay nada, ¿Dónde rayos me metí? Solo veo árboles que se mueven ante la brisa, no queda de otra más que seguir avanzando. Retomo el camino, la montaña se ha tornado de un color amarrillo muy vivo, incomodo a la vista, aun con la brisa comienzo a sentir calor. Esto es insoportable, debo detenerme. Me detengo y doy un respiro, ahora la cima se ve mas lejos. Vuelvo al camino, ahora es de color naranja y el calor es mas intenso. Avanzo con dificultad por el camino pedregoso. En cierto punto estoy cerca de la cima y siento un temblor suave y constante. Continúa, continua, continua. Me despierto bañada en sudor. Odio ese tipo de sueños en los que uno ya esta cansado y hay que batallar para hacer algo sin recompensa y solo despiertas y ya. Estoy sudada y caliente, la vista me duele. Me he insolado. Reviso a mi lado por algo que me incomoda, el teléfono clavado en las costillas. Tiene varios mensajes, los veré luego. — Necesitas darte una ducha fría — me regaño. Me levanto a regañadientes de mi lugar comodo toda tambaleante y agotada para ir al baño de la habitación. Me quito la ropa y la lanzo en todas direcciones. No me importa, estoy demasiado agotada en este momento para pensar en eso. Entro al baño orino y luego me situó bajo la ducha y abro el chorro. El agua inmediatamente comienza a caer por mi piel aun sensible por el sol, de a poco me voy acostumbrando a la sensación fresca que me recorre hasta el punto de sentirme a gusto. Necesitaba darme otro baño. Cuando por fin me siento lista, salgo del baño con un aire fresco y perfumado a rosas por el jabón. — Ahora si estoy mejor. Ahora después del baño estoy más relajada y siento más tranquilo el cuepo. Tomó algo para comer de las cosas que tengo guardadas en la nevera, una pasta de ayer con carne molida y queso. La caliento y la como con gusto, siempre he creído que muchas comidas agarran un mejor sabor al día después de hechas, Y está de verdad lo está. Tengo el teléfono a mi lado que comienza a vibrar. Está lleno de mensajes unos quince por lo menos. Chicos ¿Que me dicen quieren hacer la obra? Hanny. Me parece bien, ¿Para cuando la hacemos? Ferd. También estoy de acuerdo ¿De que trata? Nicole. Se los dije cuando bajamos. Es sobre un cuento de Navidad, y sería para el viernes. Hanny. Yo tambien estoy de acuerdo. cuentan más. Ram Mare. Hay muchos cientis de Navidad. Ferd. Es cierto. Nicole. Fuego. Yo ando super perdido. José. Ay por favor. la del viejito amargado y tacaño que no quiere morir como un desgraciado cuando lo visitan tres fantasmas. Hanny. ¿Y los guiones? Diana Caballero. Aaah. Ya sé. Ram Mare. Y así se fue extendiendo nuestra conversación por horas.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD