Al escuchar la exhalación del dragón, apreté los ojos y me abrace con fuerza del cuello de la criatura que había arriesgado su vida para intentar salvar la mía, “te he fallado” pensé al abrazarlo… pero para mi sorpresa, las llamas nunca llegaron a mi cuerpo, solo sentí el calor cerca de mí mientras escuchaba el lamento de un dragón herido seguido de el estruendoso gruñido de otro dragón. Levanté la mirada buscándolo, reconocía ese sonido, ya lo había escuchado antes, mi corazón latía tan rápido y mis ojos se llenaban de lágrimas. La esperanza volvió a mi al verlo rodear el catillo para una nueva envestida. Antes de que pudiera reponerse Hashim, Krad le lanzo una nueva bocanada de fuego haciéndolo retroceder lo suficiente para que él se acercara a nosotros. Al alinearse a nuestra altura p

