El momento era perfecto, sentía mi cuerpo elevarse entre las nubes, había deseado por tanto tiempo este momento, que no quería que terminara jamás. Sin embargo, una pequeña vocecita en mi interior me hizo regresar a la realidad… tu gente… Luchando contra la necesidad de perpetuar ese beso por la eternidad, me separe de Soren lentamente, acaricie su rostro y le dije: - Necesito regresar, mi pueblo corre riesgo, estoy segura que Hashim desatará su furia contra ellos. No puedo quedarme aquí mientras ellos pagan mi osadía – - Los refuerzos ya van en camino, no debes preocuparte, cuando tu primo fue al reino de fuego, infiltraron un espía y gracias a él pudimos obtener la información sobre la fecha de la boda, sabíamos que ese día Hashim estaría con la guardia baja, enfocado ú

