Un torbellino de emociones se arremolinaban en mi pecho, por un lado estaba asustada por el compromiso con Hashim, ya me había dado una pequeña probada de lo que me esperaba a su lado, estoy segura que se encargaría de someterme y hacer conmigo lo que el quisiera, con el poder que tenía sobre mí, sabiendo que me tenía en sus manos ya que yo no permitiría que alguien más sufriera por causa mía… por otra parte sentía ese instinto de justicia, esa necesidad de proteger a un grupo de personas que aún no conocía directamente, pero que sentía muy adentro en mi corazón que eran mi pueblo y era mi obligación cuidar de ellos. Por otro lado, la emoción de conocer un poco sobre la historia de mis padres, comenzaba a llenar ese hueco en mí que había sentido durante toda mi vida, amor familiar nunca m

