Tras haber dado el anuncio, permanecí sentada durante el resto de la noche no tenia ganas de nada, varios nobles se acercaron a saludarme, intenté ser lo más gentil que pude, agradecer las bendiciones y responder sus reverencias con una inclinación de mi cabeza. Solo espero haber logrado disimular mi expresión de asco cada que Hashim me tomaba de la mano, en verdad me envolvía una sensación de repudio total, por esta razón prefería mantener una copa de vino en la mano o usarla constantemente para hacer algún saludo. Aproveche la noche para observar a los nobles que se encontraban en la gala, la mayoría de los hombres tenían un aspecto similar, rostros duros, toscos, piel canela, altos y fornidos, mientras que las mujeres eran delgadas y gráciles, facciones delicadas, pero con miradas pe

