- Mi niña ¿Qué haces ahí tirada en el piso, acaso mi primo te lastimo?, ven déjame ayudarte – Las dulces palabras de Prágus me despertaron, no se en que momento me quede dormida en el suelo, sentía el cuerpo adolorido y entumido, mis ojos estaban hinchados de tanto llorar… - No te preocupes Prágus estoy bien, solo adolorida por haberme dormido en el suelo, ¿ya es de día? ¿Cuánto tiempo dormí ahí? – - Jajaja no, aun no es de día, quizá te habrás quedado un par de horas dormida, nos preocupamos cuando ya no escuchamos tus sollozos y aprovechando que Soren volvió a salir vine a verte. Quería verte, y disculparme, fue mi culpa todo lo que paso, no debí haberte llevado tan lejos de la seguridad del palacio y mucho menos perderte de vista, por un momento me distraje vi

