Pasamos varios días entrenando entre comillas, pero Arnold se estaba recuperando de sus heridas, el estaba algo afectado, jamás me mostró que le hicieron esos reyes de Bert, su así me preocupe por el. El hacia como si nada como si todo estuviera bien, pero en el fondo su cuerpo estaba afectado. Era imposible decirle algo ya que el no quiso decirle nada nadie, y tal vez lo enveneno aún más de lo que estaba contra la nobleza, pero desconocía si el sabía acerca de mi posición noble.. Antes de irnos decidí decir quién era yo evitando que sus compañeros escucharan. El estaba un poco curioso por saber que le quería contar y yo tomé la decisión de hablar con sinceridad. —Arnold, creo que no lo sabes, yo era una noble, que abandono esa vida para convertirme en aventurera. Yo...eh... —Si, l

