Narra Emily
¡No lo puedo creer! Dave puso su mano sobre mi pierna y la verdad no sabía cómo reaccionar ante su toque, digo me vuelve loca el imaginas sentirlo nuevamente dentro de mí, sin embargo, no sé si sea una buena idea volver a estar con él, aunque muera de ganas por hacerlo. Necesito consejos de mis amigas, pero Becky está en la misma situación que yo, ella está muy enamorada de mi padre y yo misma le dije que se olvidara de él, y no tanto por ella, sino por mi hermana que no la quiere cerca. ¿Qué haré?
(…)
Daba vueltas en mi cama, no podía dejar de pensar en Dave, y su toque haciendo que mi cuerpo reaccionara, deseándolo una y otra vez, hasta quedar saciada por ese placer que me provoca y me vuele loca.
– Dave, como te deseo. – digo para mí misma. Sólo pensar en sus besos recorriendo mi piel, hasta llegar a mi intimidad, sus caricias, sólo de imaginarlo comienzo a tocarme pensando que es él quien lo está haciendo.
– Mmm… - trato de ser discreta para no despertar a mis amigas. Voy acariciando mis pechos lentamente… me llega a la mente una locura, tomo el móvil y le envío un mensaje a mi profesor.
Yo: Sr. Jones, lo deseo como no tiene idea. – espero por su respuesta.
Sr. Jones: ¿Lo dices en serio? – parece no creerlo.
Yo: mucho… - sólo de pensar en él… hace que me siga acariciando.
Sr. Jones: ¡Oh, Emily! También te deseo. – esto es real, porque mi corazón late desenfrenado por él.
Yo: deseo verte. – no puedo más con esto, meto dos de mis dedos en mi húmeda intimidad, pensando que es él quien lo hace.
Sr. Jones: muero por ti. - ¡Dios!
Yo: veámonos mañana después de clases. – lo sé, es una gran locura.
Sr. Jones: ¿en verdad? – no lo puede creer al igual que yo.
Yo: claro que sí. – respondo con gran emoción.
Nos despedimos y me acomode para dormir, ya ansío verlo y sentirlo nuevamente, es un hombre muy guapo y respetuoso y eso me gusta de él, digo no es que esté enamorada del sr. Jones, ¿o sí?
(…)
A la mañana siguiente…
Me levanté con mucha pereza, no tenía ganas de ir a la escuela, pero cuando recuerdo que Dave Jones estará ahí y sólo de esa manera hace que me levante con más ánimos. Entro a la ducha, siento como el agua tibia corre por mi piel, como si fueran unas caricias, las del sr. Jones para ser exacto, cierro los ojos e imagino que es él quien acaricia cada parte de mi cuerpo.
Al salir, me puse un jean ajustado y una blusa blanca, me dejé el cabello suelto. Las chicas ya me estaban esperando para desayunar.
– ¡Vaya! Pero que guapa. – dice Becky con una sonrisa pícara.
– Veo que quieres distraer al sr. Jones. – esta vez habla Kristen.
– Obvio, no. – digo sin dar importancia al tema.
– Bueno, bueno, desayunemos para ir a la escuela. – no se dijo más y desayunamos en silencio.
Estábamos llegando a la universidad, y en la entrada se encontraba el pretendiente de Kris, se le notaba algo triste, ella sigue sin hacerle caso, no lo entiendo, la exnovia ya ni siquiera intenta acercarse a él.
– ¿Por qué no le haces caso? Se le nota que le gustas y mucho. – digo con cierta curiosidad.
– Yo… - piensa un poco antes de responder. – olvídalo.
¡Dios! Las tres como sufrimos por mal de amores. Esto no debería de estarnos pasando. Yo por mi sr. Jones, Kristen por este muchacho y Becky, por mi padre.
(…)
No dejaba de mirar a Dave, se veía guapísimo con ropa informal, unos jeans azules, camisa blanca, zapatos n****s bien lustrados, el cabello un poco alborotado, una apariencia muy juvenil, miro a mis compañeras quienes estaban embobadas, al igual que uno.
Estaba tan concentrada en ese monumento de hombre, cuando él también me miró con una sonrisa traviesa, agacho la mirada sintiendo mis mejillas arder con tan sólo una mirada suya. Me vuelve loca de deseo y pasión que ya quiero estar nuevamente con él en la intimidad. Esto es un deseo incontrolable.
Narra Dave.
Esta bella joven me vuelve loco, no sé cómo hago para controlar las ganas de hacer el amor con ella y de que mi amigo no despierte en un lugar donde hay más personas, debo de tener una fuerza de voluntad increíble, esto que siento por Emily no es sólo un deseo desenfrenado por estar dentro de ella, sino que deseo estar con ella casado y formar una familia, y creí que con el rompimiento con aquella mujer cruel y sin corazón, que lo único que hizo fue destruir el mío, si algún día la volviera a ver, creo que sentiría un agradecimiento por haberme dejado y que gracias a eso conocí a la mujer más encantadora que haya existido en este mundo.
– Hola, David. - ¡Oh no! ¿otra vez? ¿no se cansa de fastidiarme?
– Profesora. – me limité a responder.
– ¿Por qué tan serio? – dice haciendo un puchero como una pequeña, sólo que no se ve adorable, no le queda.
– He estado muy ocupado y me siento cansado. – pongo de pretexto mi trabajo. Veo que se acerca a mí, diría demasiado cerca.
– Si deseas… te puedo dar un rico masaje. - ¿Está loca? Se separa de mí y me mira con lujuria.
– Este… no se preocupe. – miro mi reloj – disculpe se me está haciendo tarde. Sé que se molestará, pero no me interesa.
Además, que esta noche tendré nuevamente un encuentro con mi bella Emily, después de algunas semanas estaré con ella, pareciera como si hubiesen pasado años. Tomo mi móvil y envío un mensaje.
Yo: Hola. Ya estoy ansioso por verte. ?
Emily: yo también lo deseo, mi Dave.
Yo: te voy a enviar la dirección del lugar para pasar por ti.
Emily: perfecto.
Le envié la ubicación de un parque que es algo concurrido, no deseo arriesgarla en lo más mínimo, le pedí también que se vistiera de una forma discrete que nadie la reconociera. Estoy ansioso por estar con ella.