Daiana.
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Sentados en un banquito de la plaza comemos helado, encima al frente están Felipe con Rocío y siento que se burlan de mi, tengo que dejar esos pensamientos de lado, porque Baram me invitó o a salir, yo jamás de los jamases me le insinué, ni menos que menos abrí la boca mas allá de preguntarle sobre la escuela, sobre las carreras, o un instrumento de la iglesia porque toco mandolina en el coro y él sabe tocar todo, entonces en alguna duda el me guió.
—¿Alguna vez te dijeron algo sobre la ropa en la iglesia?.
—Hace años, cuando tenia como quince o dieciséis la pastora me habló sobre los pantalones y polleritas, me dijo si era necesario para mi estilo, le dije que si, porque a ver, ¿Cuántos conjuntos puedo armar con polleras largas?, casi nada. —sonrie asintiendo—. Dejo las faldas largas para la iglesia, pero después me pongo polleritas, vestiditos, pantalones ajustados.
—¿No te dijo nada?.
—No, —niego sonriendo—. Me dijo que estaba bien, que no había problema porque ella me entendia.
—¿Y cuándo tomaste esta honda?.
—Mmmmm. —miro al cielo pensando—. Tengo un recuerdo puntual que íbamos con mi mamá y Cande, salimos a tomar un heladito las tres, y vimos una feria donde mi mamá dijo que pasemos, hasta ese momento me ponía cualquier cosa, no tenia como un estilo definido porque un día era del rock, otro de princesa, cualquier cosa... —como helado viéndolo—. En eso Cande me dice, mira Dai, esta linda... Era una pollera de corderoi de diferentes colores y cortita, hermosa esa pollera.
—¿Cómo era?.
—Tengo una foto, le saqué jugo. —la busco la imagen apurada—. Cuando ya no me anduvo me llore la vida... Aca. —le enseño en un cumpleaños de Cande, estamos abrazadas y tengo mi pollerita de colores amillo, rojo y celeste—. Esa es, mi primer prenda que me hizo tomar mi rumbo, aunque sigo sin entender porqué a todos les sorprende.
—Es que ahora es todo sobrio, mírame... Mira Felipe, estamos iguales, y todos los que pasan, somos robotitos de la moda.
—Eso es verdad.
—¿Viste?, la gente te mira con desprecio porque representas revolución, —lo miro asombrada porque mi papá me dice lo mismo—. Eres la contra, esa libertad que ellos quisieran hacer pero no tienen las agallas de salir de la caja donde son robots. —sonrio asintiendo.
—Mi papá me dice lo mismo... Mi peor periodo fue en el secundario.
—¿Te molestaban?.
—Mucho, pero asi como la vez a Cande, ella me defendió todas las veces, hasta que me hice de carácter presionada por ella y comencé a golpear a todo mundo que siquiera me miraran de mala manera. —rie tapandose la boca pero yo asiento—. De verdad eh.
—Te creo, una vez un hermano te dijo ridícula y estaba por agarrarlo cuando lo apuntaste y le dijiste. —comienzo a reir cuando hace la escena porque lo recuerdo—. Dímelo a la cara ridículo, tipo grande y opinando de una mujer, mas que ridículo eres un maricon por hablar de una mujer... Y ahi dije si, te sabes defender porque la pasaste.
—Tampoco tanto, si, burlas por todos lados... Ve preparándote para eso.
—Mmmm, no soy un angelito Dai, yo le voy a partir la boca a cualquiera que se haga el graciosos si quiera.
—Te creo, te suspendieron unas fechas por pelear.
—¿Ves?. —come el helado sonriendo—. ¿Y tienes idea de por qué le pegué?.
—No.
—Porque el imbécil ese que ya no corre mas porque lo echaron de las carreras, dijo que mi sobrino era puto por bailar Michael.
—¿De verdad?.
—No miento... No tiene nada que hablar de un niño, porque después en sus redes puso que yo era un homofóbico porque no acepté que mi sobrino sea puto, no gay, puto... —super asombrada lo miro, ni idea qué pasó eso porque no sigo a ninguno ni los tengo agendados—. Entonces yo agarré y le contesto, no hay problema que alguno de mis sobrinos sea gay, pero cuando sea un adulto va a decidir y te refieres a él cuando sea un adulto autosuficiente, no ahora que es un nene de seis años, nada tienes que decir de un menor de edad, y zas, mi papá le mandó un bozal legal y una demanda por difamación y por abuso infantil, o algo asi.
—¿Y qué pasó?.
—Pasó que me habían sancionado una temporada, por un año no iba a poder correr, pero se presentaron las cámaras y me sancionaron una sola carrera porque me dieron la inocencia se podría decir, porque dijeron que fue en defensa de un menor.
—Míralo, otro maricon.
—De esos muchos, hasta a mi me lo dicen porque me gusta el rey del pop.
—Te tengo que confesar que nunca lo había escuchado hasta que llegué a tu casa.
—Noojjjj, por favor, —me da mucha ternura como gira la cabeza viéndome—. ¿Cómo me dices eso?.
—MENTIRAAAA. —me apoyo en él riendo—. Lo conozco hombre, nací en una linea temporal fuera de moda, obvio que lo conozco si es de donde nací.
—Uufff, que miedo. —se toca el pecho suspirando—. Esta bien si no te gusta igual, la gente por ahi no comprende, yo creo que por eso somos ideales. —sonrio porque es tierno la verdad—. Porque lo dos no pegamos con esta actualidad.
—Eso es verdad, por eso nos llevamos bien.
—Baram. —Felipe nos mira a los dos—. Tenemos que ir, ya casi es la hora, no llegamos sino.
—Si, vamos, gracias por avisarme.
—Vamos entonces.
—De a poquito me van a dar mas tiempo.
—No pasa nada. —vamos a su auto que no sale enseguida, miro hacia atrás viendo como le hacen señas de luces y ahi sale para mi casa—. ¿A qué hora sales para la pista?.
—Ahora a las tres, me voy con Ezem y mañana van todos.
—¿Por qué tan de madrugada?.
—Porque vamos con el auto, no me fio de nadie, asi que tengo que ver que el auto suba de forma correcta al camión, que viaje bien y allá lo mismo.
—No voy a perdérmelo ni loca.
—Quiero que vayas a la próxima.
—O mejor esperamos a ver si vamos a ser novios o no, para ya ir oficializada.
—Bien, espero pase pronto. —voy sonriendo viendo hacía afuera—. ¿Cómo la pasaste?.
—Re bien, me gustó salir contigo.
—¿Tuviste otras citas?.
—¿Qué?, no voy a contarte.
—¿Mas adelante?.
—Obvio, mas adelante si.
—Pero dime si o no.
—Si.
—¿Lo conozco?.
—Si.
—De la iglesia entonces.
—Tramposo, me sacaste la info, —riendo asiente—. Ahora dime tú.
—Mmm no.
—¿Tuviste citas?, Si o no.
—No.
—A dale, dime...
—De verdad, nunca salí con nadie, una vez hace años, cuando tenia como dieciséis, invité a una compañera de la escuela y me dijo que no, de ahí nunca mas, no invité a nadie mas hasta a ti.
—Genial que no invites a nadie mas.
—¿Eres loca?.
—Un poco, pero lo voy a saber si somos novios.
—No digas si somos... Yo quiero.
—Me lo tienes que pedir. —me apoyo en el apoya cabeza viéndolo, frena un poco viéndome con una sonrisa preciosa—. Supongo que me lo debes pedir.
—¿Cómo lo quieres?.
—Pierde la gracia asiiii.
—Dame una pista.
—La pista que te voy a dar es que me prestes atención porque no me guardo nada.
—Uujjj, que mala.
—Dime todo de ti entonces.
—Se pierde la gracia.
—Malooo.
—Así son las cosas. —llegamos a mi casa rapido porque como es la primer cita siento que es todo corto, las charlas, las calles, se pasa rápido el tiempo comoda—. Bueno, llegamos. —se friega las manos en las piernas viéndome con su sonrisa hermosa—. Espero tengamos mas citas.
—Obvio, me gustó salir contigo y espero salgamos mas.
—Llego el domingo a la tarde pero tenemos iglesia, el lunes puede ser.
—Dale, el lunes, me mandas mensaje si, asi me preparo y no quedo en la nada.
—No me olvido por nada en el mundo. —sonriendo asiento.
—Nos vemos entonces, que descanses y gracias.
—Gracias a ti por aceptar salir conmigo... —bajo nerviosa—. ¿Dai?.
—¿Si?.
—Me gustas Dai, y mucho... —eso me sorprende bastante—. Espero de verdad podamos tener algo.
—Espero lo mismo porque también me gustas. —nerviosa camino a la casa, espera hasta que entre y ahí se va.
—¿Qué te pasa?.
—Creo que me estoy enamorando. —mi mamá rie pero mi papá no, están jugando a las cartas y comiendo papitas, siempre hacen lo mismo y charlan por horas.
—Ve a dormir y vas a ver como se te pasa.
—Capas que me levanto mas enamorada y ya lo amo.
—Descansa, se ve que te golpeaste la cabeza.
—No sea maloooo.
—Me voy a dormir pero mañana y el domingo miro las carreras, asi que no comiences con tus celos que no te salen nada.
—Ya vas a ver si son celos o no, ve no mas.
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*****
Baram.
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Acomodo mi ropa en el ropero, la parte que Iva me dejó, y vamos a dormir juntos porque se sumó a ultimo momento, al principio el viaje era con Ezem, Eva y Jonas, y cuando llegué de la cita con Dai me enteré que iba, no me molesta para nada porque tenemos cada uno su cuarto pero cinco días de la semana dormimos juntos, y como siempre alquilamos habitaciones con camas grandes no hay drama y ella lo sabia sino no se decidía al venirnos.
—Lista.
—¡Ay mierda!. —me da un golpe porque tiene una mascarilla blanca, un cinto en el pelo rosa con unos muñequitos arriba—. Que miedo nena.
—Te voy a convencer para que te dejes hacer.
—Ni loco nena.
—Tienes que cuidar tu piel nene. —agarro el celu así le respondo a mi mamá y a Harly que se re preocupa, en realidad todos pero estas dos son insoportables casi, Oddi con Fedo son mas calmadas, pero mi mamá, Harly e Iva son re intensas—. ¿Cómo fue la cita?.
—Quedamos en volver a salir, dame un segundo.
Baram—. Ya estamos en la cama, Iva esta con sus cosas de la cara que me dan asco.
Harly—. Que bueno que ya están en la cama.
Harly—. Y tienes que hacerte, te estas llenando de puntos verdes casi.
Baram—. Verdes les mandas asquerosa.
Baram—. Ve a dormir nena, es tarde, descansa asi cuando vengan estas mas dispersa.
Harly—. Esta bien, me voy a dormir, descansen y si no te escribo mañana temprano me escribes así sé que vas a entrenar.
Baram—. Ya se pesada.
—¿Harly?.
—Si.
—Se preocupa.
—Ya sé, pero se pone un poco densa a veces.
—Si, pero sigue preocupada... Es igual a mamá.
—¿Viste?, son iguales por favor...
—Y dime, ¿En qué quedaron con Dai?. —mi como se pasa una maquinita por los pies, por la planta y dedos y un buen rato en los talones—. Me dijiste que se vuelven a ver.
—Si, el lunes porque el domingo tenemos reunión, entonces le dije que el lunes.
—¿Y pensaste todo el tema de que ella trabaja en casa?.
—¿A qué te refieres?. —pongo el celular a cargar prestándole atención.
—Digo, es algo que se me pasó por la cabeza ahora... Que puede ser que en un punto se sienta mal por ser trabajadora domestica y sale con el hijo de jefe... Yo creo que van a pasar por esa etapa de vergüenza y sentir que se pasó de la raya con el tema de salir contigo.
—¿Eso te dice Feli?.
—No, porque nunca salí con él... Y estamos hablando de ti no de mi.
—Bien... —me mira bastante enojada por eso no digo nada, sigue con el tema de sus pies que se termina de pasar esa cosa y se pone crema usando otro aparatito—. Si llega a pasar eso, veo como va la cosa, no voy a ir diciéndole que si pasa esto no te sientas mal... Si pasa esto otro no reacciones así, es peor, capas que ahí si se siente mal.
—Tienes razón.
—¿Qué haces Iva?, te pasas una cosa, te pones algo y después otra cosa.
—Son todos tratamientos de belleza, que ya la tengo pero me cuido, esto de los pies para que no salgan asperezas, las cremas para dar hidratación, la mascarilla es para los puntos negros, la bolsa del pelo para que no se ponga graso al dormir, y esto para que no se me hagan arrugas.
—¿Osea que la belleza no es natural sino trabajada?.
—¿Osea que el talento que tienes para manejar ahora es natural pero va a ser trabajada cuando te quiebre las manos?.
—No dije nada... Me voy a dormir violenta.
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Holis, aún no comenzamos con esta historia pero vamos entrando en calor, al menos un poquito jajaja.
Les pido que le sigan dando amor a Reesplandece que ya esta en las últimas...
Muchas gracias!!!.
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