XX

1150 Words
Hanna era cualquier cosa menos una santa. Siempre habia vivido acostumbrada de los lujos que sus padres le podían dar. El capricho de tener una vida bastante cómoda reprimía toda la incomodidad que de un modo y otro había sufrido. Se había adaptado a guardar silencio, a hablar cuando era necesario, y a recibir regalos como muestra de afecto. Ser hijas de padres divorciados tenía sus ventajas algunas veces, aunque en ocasiones las desventajas eran más tormentosas que el provecho de tener todo lo que pedía. Su madre no se había vuelto a casar, pero salía con innumerables de hombres que a Hanna le hacía cuestionarse sobre ese comportamiento. Su padre había hecho vida con otra mujer, ademas, de tener dos hijos que serían sus medios hermanos. Hanna vivía con su madre, aunque parecía estar más sola que acompañada. Siempre salía de citas, o a alguna fiesta, o con un novio nuevo. Aveces odiaba a su madre por ser tan descuidada, por pensar primero en ella que en el bienestar de su hija. La juzgaba, la criticaba, la detestaba. Por eso no dudó en enredarse con una de sus tantas citas, de comerse al hombre que su madre quería y anhelaba formar una vida con él. Luck era fuerte, de seguro quería a la madre de Hanna, sin embargo, fue débil para aguantar con los impulsos de acostarse con su hija. Y Hanna una egoísta que lo sedujo, que se metió, que le abrió las piernas, lo acusó de violación. Era una mañana cuando la policía vino por él y se lo llevó esposado. Su madre se había quedado devastada. Luck no era el primer hombre con que Hanna se enredaba, a muy temprana edad había perdido su virginidad con un amigo de su padre en el asiento trasero de un auto, luego, le abrió las piernas a Luck hasta terminar follandose a Jeremy sin importar que era novio de Susie. Las lágrimas de la muchacha estaban al borde, pensaba que Susie nunca se iba a enterar y más que Jeremy estaba muerto. Hanna no podía negar que lo quería, después de compartir cierta intimidad le había tomado cariño, de hecho, hasta llegó a pensar que estaba enamorada de él aunque Jeremy la despreciara por seguir al lado de Susie. Miró la cabaña... el lugar donde pactaron no volver nunca. Seguia intacta, igual como ese dia inmemorable pero que los perseguía. Se vió asimisma golpeando al profesor Fisher, burlándose, lo que no esperaban en esa noche eran que el mismo los reconocieran... ellos no querían, pero no tuvieron opción. Caminó directo a la puerta, y la abrió. No era la primera vez que visitaba la cabaña, siempre lo hacía cuando se sentía de bajos ánimos, quizás, porque una parte de ella tenía remordimiento de lo que cometió, por eso, volvía como un perro a su vómito. Esta vez no estaba igual que antes, una grabadora se encontraba en una mesa con una caja de regalo. Hanna se estremeció, alguien estuvo en la cabaña. Tomó la grabadora y la encendió, de inmediato se reprodujo los gemidos de ella y Jeremy en el video. Retrocedió, lanzando la misma al suelo, esta no dejó de sonar. Miró la caja de regalo y también la lanzó sin saber que en interior como obsequio para ella se encontraba una serpiente. Al estrellar la caja contra el suelo dejó en libertad la víbora, una bastante amenazante, que estaba dispuesta a atacar si Hanna daba un paso. La grabadora seguía reproduciendose, era como música erótica desagradable en una situación de miedo. —¡Ayudaaa!—gritó, pegándose a la pared. La víbora estaba enroscada con la mirada fija en ella. —¡Ayudaaa!—volvió a gritar sintiéndose estupida, esa cabaña quedaba en el bosque, sus esperanzas eran que alguien de cacería la escuchara. Pegó varios gritos sin moverme... deseando que el animal se fuera, la dejara en paz, no obstante, no ocurría, era como si la serpiente estuviese esperando algo, no dejaba de sacar la lengua con una posición de ataque. Otra vez gritó, y para su sorpresa, la puerta de entrada se abrió. Hanna sonrió con un suspiro casi aliviado, sin embargo, el que entró iba vestido de n***o, con guantes botas, y una máscara, una que si Susie la hubiese visto quizás se fuera acordado de un pasado tormentoso. —¡Ayúdame!—dijo Hanna angustiada. El personaje se quedó ahí, parado, mirándola con la máscara de payaso. Sacó de su bolsillo tres grabadoras y las reprodujo. Una era de Luck cuando lo declararon culpable. La otra de ella y su madre discutiendo. Y otra de Susie y ella sonriendo. Hanna tenía los ojos tan abiertos que parecía que se les iban a salir. —¡Maldito! ¿quién eres?—gritó, paseando su mirada entre la víbora y el personaje frente a ella. No hubo respuesta, él cara de payaso se fue, cerrando la puerta tras él. Ella siguió gritando, tenía el maquillaje corrido, todas las grabadoras sonaban al tiempo y eso la desesperaba. Quería apagarlas, destruirlas para que la dejaran en paz. Midió la distancia entre ella y la víbora, elaborando un plan arriesgado, si ella se movia, de seguro, la misma la mordía. Se abrió la puerta nuevamente, Hanna se quedó helada, sin perder de vista las dos cosas. El personaje de n***o volvió a entrar, en sus manos tenía una caja más grande la cual tomaba con mucho cuidado. —¿Que es eso?—preguntó Hanna. Se quedó inmóvil, lanzando la caja en dirección de Hanna. Al abrirse salió un par de serpientes más, entre esa una cascabel, con otras de un color amarillo con n***o, como la anterior que amenazaba. Extendió sus manos, pego un grito cuando una serpiente cayó encima de ella, y otras al suelo muy cerca. Se descontroló para apartarse al animal de su cuerpo, sin embargo, una la mordió, luego, la otra, y así las víboras sintiéndose amenazadas atacaron a Hanna incrustando veneno en cada mordida. Hanna tenía las lágrimas en todas sus mejillas, pero ni el llanto fue suficiente para sentirse como el aire poco a poco le estaba faltando. Se llevó la mano al pecho tratando de respirar, las serpientes aún estaban por ahí, a su lado, muy cerca de ella, enredandose en su cuerpo. —Ayudameee—dijo con una voz débil. Sus ojos estaban a punto de cerrarse, la desesperación de no poder respirar era demasiada. Lo último que Hanna vió fue como aquel sujeto frente a ella se quitó la máscara dejando al descubierto el rostro de la muerte. —Por que... ¿por qué haces esto? ☆☆☆☆ Dejen sus comentarios.... Amigos, les dejaré mi cuenta de i********:. Allí conparto libros, lo que actualmente estoy leyendo, curiosidades de la historia, respondo dudas, hago retos de lectura y más cosas. Sin quieren ser parte les dejo mi cuenta: Lacarolmarquez_01 Besos.
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