2. Caramel Club

2231 Words
Ya en mi apartamento decido relajarme durante un rato, los viernes suelo salir antes de la oficina y terminar lo pendiente en la comodidad de mi hogar. Cuando tuve el reencuentro con mi abuelo estuve viviendo con él durante años, pero hace alrededor de 2 años decidí vivir por mi cuenta, a mi Nono no le gustó mucho la idea pero le asegure que siempre me estaría viendo, que no se iba a deshacer tan pronto de mi. Y decidio regalarme este enorme departamento en la ciudad para que estuviera cómoda y si que lo he aprovechado. Me dedico a terminar el trabajo que tenía pendiente durante lo que queda del día, y termino algo agotada entre tantos papeles. Lleno el jacuzzi con burbujas y otras especies para relajarme, hoy tendré una excelente noche y necesito mis músculos relajados para soportar lo de hoy. Luego de un relajante baño me voy a mi closet para decidir que ponerme y opte por un traje de ropa interior negra, el sostén es transparente y en la parte de los pezones cubierto con un encaje de flores, bragas del mismo estilo transparente con un encaje de flor cubriendo mi v****a, encima llevo un arnés de cuero que se sujeta bien en mi cuerpo, ligas negras para sujetar parte del arnés. Me colocó un simple vestido n***o encima para no mostrar la mercancía tan pronto y me termino de cubrir con un abrigo rojo largo hasta las rodillas, lo complemento con zapatos de tacón rojo de 10 centímetros. Mi cabello lo llevó recogido en una coleta alta y en el maquillaje es oscuro en mis ojos y labial de un rojo pasión. Me percato de la hora y solicito un taxi, no llevaré mi auto por que estoy segura que no volveré sola a casa, si es que regreso a mi casa. El club queda algo retirado de donde vivo, como a una hora aproximadamente. Al llegar ya se ve bastante gente ingresando al recinto y caminando relajadamente hacia la entrada veo a mi sexy abogado esperando por mi. - Llevas mucho tiempo esperando? - le pregunto cuando me acerco a su lado, me estaba dando la espalda por lo cual no me vio llegar. Se da la vuelta y me da una mirada lujuriosa, no estoy mostrando nada, pero él ya debe hacerse una idea de lo que llevo debajo. Mi abuelo me viera en estas fachas o en este lugar, y estoy segura que le da un infarto. Soy su princesita después de todo. - No mucho, pero si tuviera que esperar horas para verte llegar no me molestaría en hacerlo - siempre tan coqueto y caballero, rara combinación, pero así es conmigo. - Siempre tan alargador. Vamos, entremos, que la noche es joven - lo tomó del brazo y caminamos juntos al club. Caramel Club es un centro b**m, aquí sólo asisten personas de alto alcance económico, hay que pagar algo así como una membresía para participar y no todos tienen la solvencia económica para hacerlo, por eso es uno de los más exclusivos en Italia o en Europa en general. Además, que para pertenecer al Club te debe recomendar algún m*****o y tiene una etiqueta de vestimenta bastante exigente. Es un centro bastante grande, tiene todo tipo de salones que van desde mazmorras, salas con jaulas, lugares para hacer orgias, salones privados con todo tipo de juguetes sexuales como fustas, látigos, varas, esposas, máscaras, consoladores, entre otras cosas. Salones de apreciación, donde a través de un espejo puedes mirar las practicas que se hacen al interior de esta misma. Salas donde puedes encontrar cruces, caballos de nalgadas, y mas. Al ingresar lo primero que se ve es una barra redonda, donde te puedes sentar a esperar admirando el entorno y tomar un buen trago, en tu entorno puedes ver caños con bailarinas con ropa casi inexistente bailando al son de la musica, sillones o sillas que te permiten tener un rapidin sin problemas, mesas para sentarte a tomar algo y disfrutar del ambiente. El lugar en si tiene poca iluminación, solo la necesaria. La decoración es en tonalidades rojas y negras. Al ingresar todos nos quedan mirando, logro reconocer muchas caras, somos conocidos por la mayoría, más que nada por el tiempo que llevamos siendo Amo y Sumisa, creo que es un récord para muchos el tiempo que llevamos de esta forma y según los que conocen más a Kevin jamás había durado tanto con una sumisa, a lo mucho 3 meses y conmigo ya lleva un año. Cuando me entere quedé sorprendida, por que para ese entonces ya llevábamos más del tiempo reglamentario que supuestamente Kevin dura con sus sumisas. Tampoco es como que hiciera algo sobre eso, si él me quiere todavía a su lado es por algo. Nosotros no somos una pareja tradicional, dentro de los centros de b**m y su cuarto rojo o el mío, nos dedicamos netamente a satisfacer nuestros deseos carnales, y cuando no estamos en ninguno de los lugares antes mencionados somos muy buenos amigos y compañeros de trabajo. Para algunos puede parecer absurdo tener la clase de relación que nosotros tenemos sin llegar a algo romántico, pero así nos hemos entendido este último año y hasta ahora ha funcionado, además que cuando iniciamos la relación Amo/Sumisa se asumieron dos reglas por ambas partes: 1. Nada de enamorarse 2. Exclusividad Y hasta ahora ambos hemos cumplido con cada una de ellas. No quiero ni pensar que pasaría si alguno quiebra una de esas reglas, por que, el solo hecho de imaginar en que tendría que alejarme de Kevin me molesta, es una idea que me resulta un tanto perturbadora. Al entrar en Caramel Club nuestras personalidades cambian y dejamos de lado a Kevin y Zia, para pasar a ser solo Amo y Sumisa, por lo cual desde ahora lo debo tratar con respeto y siempre responder "Si, Señor" O "Si, Amo", dos frases que suelo decir mucho en estos lugares. Mi Amo me acerca a su cuerpo posesivamente, por que desde que ingresamos, acaparó todas las miradas de los presentes sin distinción, por que me miran y demás hombres y mujeres por igual. Y como a mi Amo no le gusta compartí, hace estos gestos para demostrar de quien soy yo. - Agacha la mirada y no la levantes hasta que te lo ordene - me susurra al oído, y cuando lo hace se me eriza el cuerpo entero por las exquisitas sensaciones que me transmite. - Si, Amo - responde sin cuestionarme nada. -Vamos, tomemos algo antes de comenzar - con su brazo sostiene mi cadera y nos guía a la barra para pedir unos tragos. Kevin se pide un whisky doble y yo lo mismo. Necesito un trago fuerte para calentar mi cuerpo. Veo como se acercan personas a nuestro lugar para entablar conversación. - Vaya, hace días que no te veíamos por aquí y por sobre todo...con tremenda compañía - escucho como dice el hombre que está a mi costado, no contesto nada y solo sigo bebiendo. - Estuve fuera por temas laborales - responde de manera fría Kevin. - Es posible que compartas tan exquisita compañía? - este hombre realmente quiere morir al pedir algo como eso, todos sabes que Kevin no me comparte con nadie, a lo mucho hicimos algunos trios al comienzo de este acuerdo, pero fueron tan escasos que ya ni los recuerdo. - Imposible. Ella es MÍA...Así que, Lárgate- responde tenso y con algo de ira. Escucho como el hombre murmura algo y se va de nuestra lado. - Vamos, necesito azotarte - hmmm se me viene a la mente muchas cosas con esas simples palabras y mi centro palpita de la emoción de ser devorada. Cuando está enojado siempre se descarga con mi cuerpo, y me encanta, por que esas veces han sido donde he obtenido el mejor de los orgasmos, por que simplemente se comporta como un animal. - Si, Amo - toma de mi mano posesivamente y nos traslada a uno de los salones privados que tienen todo tipo de juguetes. - Quítate el vestido y quedate solo con lo que traes debajo - me pide apenas ingresamos al salón y hago sin rechistar su solicitud. Al estar con la ropa interior y el arnes, me pongo de rodillas en el piso con las manos a mi espalda, esa es la posición que a él le gusta. - Siempre lista y dispuesta para mi - eso claramente no fue una pregunta, si no, una aclaración, por que me conoce muy bien. Lo siento acercarse y por el rabillo de mis ojos logro visualizar que esta ya sin camisa, sin cinturón y con el botón del pantalón desabrochado, dejando a la vista su sexy y apetecible abdomen. En sus manos trae una venda y mi cuerpo ya comienza a reaccionar a los recuerdos y a lo que puede pasar a continuación. Venda mis ojos y los deja en completa oscuridad, desde ahora solo sentiré y escucharé. Se aleja brevemente de mi para sentir nuevamente como se acerca. Zas! Siendo en mi estómago un latigazo con lo que debe ser una fusta. No dolió, solo quedó un leve cosquilleo por el impacto, pero eso no evito que emitiera un leve jadeo y que me sobresaltara de la impresión. - No te muevas...o te tendré que castigar - me dice en un erotico susurro, siento su aliento en mi cuello y como comienza a recorrer mi columna con la fusta. La experiencia solo transmite deliciosas sensación a mi cuerpo y el paso de la fusta produce un cosquilleo que me encanta. Debo evitar moverme para no terminar siendo castigada, ya que pueden ser azotes o inclusive, privarmente de obtener un orgasmo, y hoy no estoy para lo segundo. -Si, Señor - respondo delicadamente, por que si hay algo que le gusta a Kevin, es que aparente ser una niña débil y tímida. - Buena chica - dice mientras acaricia mi cuello con la yema de sus dedos y siento nuevamente un golpe con la fusta pero esta vez en mi pezón derecho. Siento como su calida mano se desplaza por mis pechos de manera sutil para después sentir otro golpe en mi pezón izquierdo. Jadeo en respuesta. -Ponte en cuatro - hago lo que me pide y considero que esta posición es demasiado placentera. Zas! azota mi culo con la fusta. Rodea mi cuerpo en círculos, como si estuviera cazando a su presa. Zas! otro azote, Zas! Zas! Me da azote tras azote, son como suaves caricias, pero no quita que dejen cierto escozor en mi cuerpo y particularmente en mi culo. - De pie - me levanto como puedo, las piernas me tiemblan de excitación y solo quiero sentirlo dentro mio. Me agarra una de mis muñecas y me acerca a la cama. - Recuestate - hago lo que me pide, con algo de dificultad al estar privada de visión. Kevin me ayuda a instalarme al entender mi problema. Amarra ambas muñecas sobre mí cabeza para después anclarlas al respaldo de la cama y quedar sin movilidad, para luego proceder a separar mis piernas y amarrar mis tobillos a cada costado de la cama con tobilleras de cuero. Desde su punto de vista estoy completamente inmovilizada, de mano y pies. Estoy abierta de piernas, y completamente disponible y expuesta para él. - Me encanta lo que traes puesto, pero no lo usaremos realmente esta noche - siento como con destreza me saca el arnés para quedar solo con la ropa interior. Saca ambos pechos del sostén quedando expuestos. Y mis bragas de un tirón me las saca, dejando un cosquilleo a los costados de mi cadera por la fuerza que utilizo al arrancarla. No escucho nada, mi respiración se altera ante la emoción de que sucederá ahora. Siento como se acerca y un leve zumbido que lo acompaña. Siento como el consolador vibra en mis muslos, Kevin lo va acercando lentamente a mi centro, mi cuerpo pide ser liberado de esta excitación que crece segundo a segundo. Mi amo instala el vibrador en mi v****a y comienzo a retorcerme mientras las vibraciones hacen su magia, solo disfrutaba y gemia sin parar, cada vez gemia más fuerte al sentir el aumento de la velocidad del aparato, mi cuerpo estaba al límite y ni siquiera me estaba tocando o penetrando Kevin. Esto era maravilloso, una experiencia sublime. Siento como mi cuerpo se va tensando ante la próxima explosión orgasmica que tendré, no paro de gemir y hasta gritar, el vibrador sigue haciendo su trabajo, la velocidad subia y bajaba para evitar que terminará, le velocidad volvio aumentar pero esta vez continuo de la misma manera por varios minutos, no pude evitar explotar en un orgasmo monumental. De mi v****a salían a chorros un líquido viscoso. Siento la mano de Kevin en mi v****a cerciorarnose de lo mojada y lubricada que estoy, no alcanzo a reaccionar cuando su boca comienza a lamer y chupar con ímpetu, mientras apretaba mis pechos con sus manos, no aguante más y termine nuevamente con él todavía entre mis piernas. Mi respiración estaba agitada y me costaba hasta hablar. ¡Dios! eso fue magnífico, este hombre si que sabe hacer bien su trabajo. Ni cuenta me di cuanto saco el aparato de mi cuerpo. Y así estuvimos jugando con el placer durante horas...
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD