Capítulo 14 – Con la frente en alto y el alma hecha pedazos Punto de vista: Clara La Jefatura olía igual que el día anterior pero el aire se respiraba más pesado, el olor a desinfectante de eucalipto se mezclaba con el olor de papeles viejos, a bronca acumulada en pasillos que habían visto de todo. Clara llegó sola,sin maquillaje. Con ojeras que no había podido disimular y la verdad no le importaba .Con la ropa justa y el cansancio colgado de los hombros. Lucía la esperaba en la vereda con Benjamín dormido en brazos y estaba por ponerlo en la sillita del auto de Clara . Él había caído rendido después del paseo por la plaza, con la pancita llena y el chupete aferrado entre los labios. —¿Estás segura de querer entrar sola? —preguntó Lucía, acariciando el pelo del nene. Clara asintió.

