LUNES Llegó el lunes. Con desgana me levanté de la cama, dándome cuenta de que me había quedado dormida y me fui directamente al baño para tomar una ducha caliente, lavar, secar y alisar mi cabello. Luego, durante media hora más, me apliqué un maquillaje ligero. Resalté mis grandes ojos, pómulos y labios con un labial marrón mate. Me puse una camisa blanca, una falda azul marino y una chaqueta marrón claro que combinaba perfectamente con mis zapatos de tacón beige. También tomé un bolso blanco del cuarto y bajé corriendo.

