Callum. Su cuerpo está al filo de la silla, lista para correr en cualquier momento como un animal mal herido. Hay algo en su mirada, quizá no pueda hablar, pero todo lo que necesito saber está escrito en su rostro. “Voy a correr” Así que la detengo, una ligera advertencia, el veneno se filtra por mis poros, tengo que jodidamente calmarme si no quiero asustarla. Cuando vuelvo a mirarla, se sostiene con las uñas en la madera. Cruzó los brazos en mi pecho, me alejo un paso de ella, vuelvo a colocar el escritorio entre nosotros, sus músculos se relajan. -No confías en mí tanto como yo en ti Sunshine, pero soy el único que puede ayudarte, así que ahora, escribe todo lo que recuerdes.- estiró el pedazo de papel con mi bolígrafo encima. Me mira fijamente, no hay alma en sus ojos, est

