Durante el trayecto al hospital, los doctores pudieron estabilizar a Erick, su desmayo fue producto a la conmoción del momento y por la pérdida desmedida de sangre, sin embargo una vez que sus heridas recibieron las primeras curaciones y comenzó a recibir la medicación adecuada volvió en sí; Al contrario de Jeyco que su estado empeoraba con el pasar de los minutos y su cuerpo estaba al borde del colapso. —¡Lo perdemos, necesitamos el desfibrilador, este hombre entró en paro! —indicó un doctor al mismo tiempo que cortaba su camisa y recibía las paletas—. Comencemos con las compresiones a mi señal —ordenó y su asistente apoyó ambas manos sobre el cuerpo y comenzó a mover con agilidad sus puños haciendo compresas al mismo tiempo que contaba en voz alta. —Uno, dos, tres …trece, catorce... ve

