Evangelina. —Bueno, me quedo aca. —Pero pasa Ezem, ven a desayunar con nosotros. —Si quieres que vaya voy, pero si tienes que hablar cosas privadas me golpeas la pierna y me voy al baño. —Dale, porfa. —bajamos los dos y rodea buscando a Jonas que venia en brazos conmigo porque esta con un poco de mañas—. Ahi esta mi mamá. —Si, la vi cuando bajamos. —Vamos, no creo que nos tome ni una hora. —sonrío cuando en la vereda lo baja a Jonas que corre a Melina estirando los brazos. —Tiiiaaaaa. —Holaaaaa. —se dan un abrazo y Jonas llora—. No llores Jonas, —como nunca nos damos beso ni abrazo con mis papás alzo la mano sin saber qué hacer. —Hola Meli... —Jonas la abraza a mi hermanita con desespero y ella lo envuelve—. Pasemos asi desayunamos... Jonas, invita a la tia y a la abuela a comer.

