27. Tu tonta idea de que seamos novios. Dulce. —Así que vives en esta glamorosa mansión... y el hotel dorado es tuyo... eres un millonario, casanova lujurioso... —Los millonarios son mis padres, yo solo soy un abogado que se busca su propio camino en la vida. —Ya, pero aún así eres el primer adinerado que conozco... —Créeme, no es la gran cosa. —Al menos no te desvelas pensando en lo que comerás al día siguiente, o en pagar tus deudas —como yo. —Solo te desvelas pensando en cómo lidiarás al día siguiente con los que creen que lo tienes todo comprado. Cuando eres brillante, no lo eres por tí mismo, es el dinero que ha comprado al catedrático, y tus calificaciones. Nadie ve tus esfuerzos o si lo hacen, lo minimizan. —Ups, perdón si te ofendí. —No, tu nunca me ofendes, bonita. Pero h

