Vero consiguió metérsela por el culo aunque le costó que mantuviera la dureza imprescindible para entrar y le cabalgó muy despacito. -Desde que me la metió, puso un ritmo muy alto y muchísima fuerza, yo no sé cómo no me corrí más veces. Tenias que haber visto como se puso, me follo con furia hasta que le faltó el aliento y en ese momento me dio la vuelta mientras él aprovechaba a respirar un poco. A esas alturas yo era un juguete en sus manos aunque hubiera querido, no me habría podido resistir, estaba como poseido. Me la volvió a clavar sin miramientos y se lanzó a por mis tetas, sentía su fuego dentro de mi. Recordando esos momentos, Vero se estaba excitando bastante, además llevaba todo el día sin correrse y eso empezaba a ser raro en ella, involuntariamente estaba acelerado el ritmo

