Las dos se rieron bastante, se estaba creando muchas complicidad entre ellas y ambas disfrutaban de la conversación. A Vero le gustaba mucho poder hablar esto con otra mujer y, además, hacía que se sintiera menos golfa viendo que a Marta le había pasado exactamente lo mismo que a ella, pero eso no quitaba que la siguiera viendo como una amenaza, con lo atractiva que era, podría quitarle a José si quisiera. -Quiero decir que si tienes una aventura con José a espaldas de tú marido. -Si te he entendido, era solo una broma. Mi marido lo sabe, con él no tengo secretos. -¿Y no le importa? -Bueno, no diría yo que no le importa, dejémoslo en que se ha adaptado a la situación. Además hay cosas que solo comparto con él, por ejemplo, a José nunca le he dado un beso. Pero yo te he respondido a muc

