Al día siguiente Vero se despertó juguetona, no sabía que le pasaba, pero cuanto más sexo tenía, más iba creciendo su libido, decidió ponerse un vestido un poco corto, también escogió otro conjunto de su amiga, era n***o transparente, pero no solo era transparente, los bordados hacían dibujos de pequeñas flores sin tela en su interior y se le podían ver los pelitos directamente a través de ellos. Dudo si ponerse el sujetador o ir sin él, pero se le marcaba demasiado la forma de sus pechos y decidió ponérselo, aunque era tan fino que no mejoró mucho la cosa, cuando Antonio vio salir así a su mujer, sospecho que ese día cuando volviera, tendría algo que contarle. En la oficina no perdió el tiempo y, en cuanto pudo, se sentó con José, primero quería que la mirase las piernas como le vio hace

