VANESA- Bea, por favor, quítame la blusa y el sujetador que quiero que este comecoños profesional me toque las tetas. Bea hizo lo que le pedía su amiga y después llevó las manos de José hasta los pechos de Vanesa. José se los estrujó con ganas, supongo que eso si que lo disfrutaría, los de Vanesa son mucho más grandes que los míos y no le cabían enteros en la mano. VANESA- Ummm, si, cabrón, apriétame los pezones, ahhh, si, así me gusta, estrújalos con ganas. BEA-¿Tienes suerte, ehhh, pringado? Ni en tus mejores sueños pensaste en tocar unas tetas como esas. VANESA- No le distraigas, ahhhh, lo está haciendo muy bien, Ummm, sigue, sigue así. José estuvo un buen rato con la cabeza hundida en el sexo de Vanesa. Ella no paraba de gemir y movía mucho su cadera mientras empujaba la cabeza de

