Rudá salió de la academia y fue a comprar una lista de cosas que su tía había hecho. Rayra estaba en clase, pero se sintió mal repentinamente, el coche estaba en el estacionamiento y ella fue allí a acostarse, Juno quería acompañarla, pero ella se negó, solo quería quedarse tranquila. Llamó a Rudá. Él respondió en el primer tono: —Princesa... —¿Puedes venir a buscarme? —¿Qué pasó? ¿Está todo bien? —No estoy bien. Quiero ir a casa. —¿Estás en clase? —Estoy en mi coche en el estacionamiento. —Estoy llegando, princesa. Quédate ahí. Había un soldado en la puerta de la universidad, pero él iba a buscar a su esposa. Cuando Rudá llegó, ella estaba acostada y con los ojos cerrados. —¿Qué pasó? —No sé, me siento mareada y con náuseas. —Te llevaré a casa y pasaremos el día viendo algo

