Chalé Henry y Phoebe se bañaron juntos. En la cama, Henry estaba listo para continuar desde donde habían dejado al principio de la noche, pero Phoebe lo detuvo. —Phoebe, me dejaste todo este tiempo sin tocarte... ¿y ahora esto? —No todavía. Yo… —pero él no esperó una justificación, se levantó, se puso una bermuda y se fue a sentarse afuera, hacía viento, pero las hormonas bailaban en su cuerpo... y no sabía cómo actuar. Nina vio a su hijo por la ventana. —Henrique... —Dime, cariño... —¿Puedes ir a hablar con Henry? —¿Por qué? —Creo que están teniendo problemas. —¿Y qué debo decir? —No sé, pero él se parece mucho más a ti que a mí, tal vez sepas qué hacer... (...) Henrique fue y se sentó al lado de su hijo. —¿Cuál es el problema, Henry? —Estoy estresado, papá, ella... —Dijo

