—¿Hola? —Alicia, necesito decirte algo demasiado importante. Encontrémonos hoy. Ethan había dicho eso y él había colgado de inmediato dejándola con la palabra en la boca. Alicia sonrió, creyendo de inmediato que el en realidad estaba pidiendo su ayuda como excusa para estar con ella y quizá ya no tenía más ideas de cómo evitar las miradas asesinas de Leonardo. Se alistó rápidamente sin decirle a nadie, ni siquiera al dulce Erik y corrió lo más rápido que pudo para tomar el auto que Erik siempre le prestaba para salir a comprar, dirigiéndose a la dirección que Ethan había enviado a su celular. Lo busco con la mirada en la pequeña cafetería donde solían encontrarse hace tres días atrás. —¡Alicia! ¡Por aquí! Él sonríe y ella va directo hacia al él, que está sentado junto al ventanal c

