Casandra Cuando hablé con Iván, pensé que había encontrado la mejor solución a mis problemas. Sabía que ya no podía engañar más a Bastian; estaba descubriendo todo poco a poco. Así que tenía que ser mucho más inteligente que él, y lo mejor era que se había marchado de la ciudad, obviamente persiguiendo a la estúpida de Miranda. Creo que él no termina de entender que jamás la podrá recuperar, y podría decir que simplemente eso me alegra y podría estar conforme, pero no. Yo quería más, mucho más. Así que tenía que hacer un plan, pero todo se vino abajo el día que llegó la estúpida portera que me sacó del departamento con mis maletas en la calle y sin poder levantarme de la silla de ruedas, pues aún no era tiempo de que la gente se diera cuenta de que caminaba perfectamente. Mi madre me mir

