Bastián Como dijo el señor Moore, tenía que esperar para ir a mi casa. Parecía tonto, pues era mi casa, pero haría lo que él me dijera, pues puede que tuviera un plan y no quería arruinarlo. Así que estoy aquí en el departamento de Cristopher, sin poder dormir. Miro la pequeña mesita de noche y veo el reloj que marca las 3 de la mañana. Cierro los ojos y me pregunto qué estará haciendo ella en estos momentos, pero sé que, como no tengo una respuesta, mejor me pongo de pie y voy hacia la cocina. Pongo la cafetera y le doy vueltas a tantas cosas en mi cabeza. ¿Qué diablos ha hecho el padre de Casandra para poder quedarse con la empresa? Y lo peor de todo es, ¿con qué autoridad Casandra se mete a mi casa? Ya no quiero pensar. Tallo mi rostro con frustración. —Parece que tampoco puedes dorm

