Narra Babe. —¿Qué te dijo mi papá mientras no estaba? —pregunto cuando ya hemos avanzado un poco, porque no puedo sacar de mi cabeza la mirada que me dedicó. Estaba molesto, muy molesto. Y quiero saber si era producto de su conversación con Tomy. Ni siquiera sé porqué fue a mi casa hoy. Es decir, no soy idiota, no olvido que nos besamos ayer, pero sigo sin entender qué hacía allá y porqué quiso traerme al trabajo hoy. —Le pedí permiso para cortejarte —admite y mis ojos se abren de par en par. —Que tú hiciste, ¿qué? —cuestiono, viéndolo con terror. ¿Cómo se le ocurre hacer semejante locura? Está bien, él no sabe nada y yo también sé que el dolor que atraviesa mi coño gracias al polvazo que me dio mi papá anoche, posiblemente no tenga repetición porque ya puedo escuchar su sermón de qu

