Matheus me envió un mensaje diciendo que no podría venir por mí porque estaban muy ocupados con el auto de un turista. Tomy me envió un mensaje muy similar a ese, por lo que, las chicas y yo preferimos caminar en lugar de usar el único autobús que tiene todo el pueblo. Eso se la pasa abarrotado de personas y el trayecto es larguísimo, por lo que llegamos más rápido caminando que en él. —¿Por qué estás tan callada? —pregunta Fer de pronto. La miro para confirmar si me habla a mí y sí, ambas me miran. —Me duele el coño —admito porque es cierto. Cada paso que doy es una punzada directa que me traspasa el coño. Las chicas comienzan a reír con ganas. —Así que ayer sí lo hizo bien, ¿eh? —pregunta Paula de forma sugerente. Arrugo el rostro. —¿Quién? —replico porque no entiendo a quien se refi

