SIGUEN LOS MALESTARES

1161 Words
Desperté, y me levante de golpe de la cama, y al momento me arrepentí, estaba tan mareada que caí de culo contra el piso al perder el equilibrio, lleve mis manos a la cabeza y la agarre fuerte, me dolía un montón, aún en el suelo gire mi cara para observar hacia la cama y allí estaba Jacob aún dormido. Después recordé porque me había levantado de golpe de la cama al sentir nuevamente las arcadas, así que me levante como pude y aguantando salí corriendo al baño a devolver quien sabe que de mi estómago, me agache otra vez cerca de inodoro, hacia arcadas pues las ganas inmensa que tenía de vomitar era horrible, pero al no tener nada en mi estómago no había nada que devolver, la noche anterior había vomitado todo, y no había vuelto a comer más nada después de eso, así que no tenía nada en mi estómago y lo que devolví era un líquido amargo y de un color verde, es decir estaba vomitando la bilis y eso me revolvía aún más el estómago. Ya cansada de hacer arcadas, y con los ojos llorosos por tanta fuerza me levanté del suelo después de un rato, con el sabor amargo en mi boca, fui a cepillarme los dientes, así me quitaría un poco el mal sabor de la boca, luego fui y tome una pastilla para el dolor de cabeza y me volví a acostar en la cama con mucho cuidado de no despertar a Jacob, me sentía débil y no quería que él se despertar y me obligará a levantarme y atenderlo. Estaba acostada mientras esperaba que hiciera efecto la pastilla Jacob seguía durmiendo era sábado y no tenía que trabajar, no sé en qué momento me dormí de nuevo pero cuando me desperté Jacob ya no estaba a mi lado, estaba por levantarme de la cama cuando entro él con una bandeja de comida, lo mire asombrada, pues nunca nadie había hecho eso por mí, y que él lo hiciera para mí, me impresionó y me gustó más de lo que imaginé, él se acercó dejo la bandeja a un lado de mí, me dio un beso en la frente, gesto tierno que me gustó y me sentí reconfortada, luego se sentó a mi lado y ambos empezamos a comer pues era suficiente para los dos, no me volví a sentí mal durante el día, Jacob estuvo viendo el fútbol y yo haciendo deberes, así paso todo el fin de semana. Grandiosamente y por cuestiones del destino mi esposo no me propuso, ni me busco para tener sexo, y lo agradecí internamente, pues aun no me sentía preparada para eso de forma espontánea. Ya era lunes, y Jacob se había ido a trabajar, hoy había amanecido con mareos nuevamente, así que no tenía ganas de nada, me encontraba acostada en el sofá, de repente volvieron a mí las náuseas, me levante lo más rápido que pude y otra vez al baño a devolver lo que había en mi estómago, mi preciado desayuno. Me sentía tan mal, que no me quería levantar del suelo frío del baño, pero tenía que hacerlo así que con la poca fuerza que tenía me levanté y camine hasta el sofá para volverme a acostar en él. Creo, no, estoy segura que me dormí todo lo que restaba del día, porque cuando desperté Jacob estaba allí mirándome, y ¡Oh, no! Está enojado, y mucho, se le veía en sus ojos, en su postura y sus manos hecha puños. -. ¿POR QUE HACES QUE ME ENOJE DIANA? -. Grito -. ¿POR QUE MIERDA NO ESTÁ MI CENA HECHA? LO ÚNICO QUE TIENES QUE HACER ES ATENDERME, PERO ERES TAN INÚTIL QUE NI ESO SABES HACER. NO SIRVES NI PARA ATENDERME, NI PARA LA COCINA, NI PARA NADA. -. Completo escupiendo un poco de su saliva en mi rostro. Yo estaba en shock, ¡Oh, mierda! no sabía qué hacer, él tenía razón, soy una inútil que no sabe hacer nada, pero al menos lo intentaba, pero por esta vez, él tenía razón no lo sé atender, no sé hacer nada, las monjas estarán desilusionadas de mí nuevamente. -. ¿TE VAS A QUEDAR ALLÍ, NO TE VAS A LEVANTAR?-. Dijo tomándome de la mano y levantándome con brusquedad del sofá, una lágrima amenazaba con salir, él se dio cuenta de eso y empezó a reclamarme aún más por ser tan débil. -. Y AHORA TE HACES LA DOLIDA, Y QUIERES LLORAR, NO CARIÑO AQUÍ EL QUE SALE A TRABAJAR PARA MANTENER ESTÁ CASA Y A TI, QUE NO ERES MÁS QUE UN PARÁSITO SOY YO, Y EL QUE MERECE SER ATENDIDO POR SU ESPOSA SOY YO, ASÍ QUE DÉJATE DE LÁGRIMAS FALSA Y PREPARME LA CENA. ES LA ULTIMA OPORTUNIDAD QUE TE DOY. No lo podía creer, cada palabra dicha con odio a parte de herirme me estaba haciendo que la ira se apoderara de mí, sé que él tiene razón en reclamarme, sé que él tiene razón en lo que dice, no sé hacer nada, pero por lo menos puede ver qué hago el intento, puede por los menos valorar un poco el intento que hago de que todo funcione, de ser la mujer que él se merece. -.PERO QUE MIERDA, ME SIENTO MAL ESTUPIDO -. Grite con la poca fuerza que tenía y motivada por la impotencia que tenía. Me temblaron las piernas a ver la cara que puso con mi grito y me arrepentí de haberlo hecho, parecía que se sus ojos salía fuego, su mandíbula estaba apretada, sus manos hecha puño a tal punto que se estaban poniendo blancas, me miraba como si fuese un asesino frente a su víctima. -PERO QUE CARAJOS, ¿ACABAS DE GRITARME?, TU ESTUPIDA, TU QUE NO VALES NADA, ERES UN CERO A LA IZQUIERDA, UNA ZORRA, QUE SABRA DIOS CON CUANTOS TE HAS ACOSTADO ANTES DE CONOCERME A MI, A TI QUE NADIE QUIERE POR LO INSIGNIFICATE QUE ERES, VIENES A GRITARME. ESTAS EQUIVOCADA A MI NADIE ME GRITA. Y dicho eso sentí un fuerte golpe en mi cara, que hizo girará mi rostro por el impacto lleve mi mano allí, dolía como el demonio, pero él no había acabado, no, claro que no, yo lo sabía, nunca es un solo golpe, y eso es siempre son más golpes sin yo hacer nada, ahora que le he gritado los golpes será más, me volteo con lágrimas en mis ojos quería huir del allí. Pero el me tomo de los hombro y me volvió a golpear esta vez en la mandíbula haciendo que caiga al suelo, me hago bolita allí mismo, no sé porque pero trataba de proteger mi vientre o tal vez eran mis órganos. El seguía allí de pie y me daba patadas en las costilla en las piernas y la última creo que la recibí en la cabeza lo que ocasionó que todo se volviera oscuro.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD