Las cámaras enfocaban a los doctores más prestigiosos del hospital Saint Mari’s, ellos posaban con total normalidad mientras sus pestañas se movían debido al reflector que los apuntaba.
— Doctora Levallois, ¿Es cierto que ahora que su padre falleció usted será la nueva directora de este hospital?
— Aún no lo sé está en discusión con los de la junta directiva, estoy segura que ellos tomaran la mejor decisión para el hospital y a ustedes se les notificará una vez que la decisión este tomada.
— Todos sabemos que la mano derecha del difunto doctor Levallois fue usted y no hay nadie más adecuado para tal puesto, no solamente se habla de los conocimientos que posee siendo una erudita en el tema de medicina sino también un ser humano que tiene una bondad enorme.
— Agradezco lo que dice, sin embargo a como le digo; la decisión aún no se toma y los de la junta directiva van a hacer lo que crean más conveniente para el hospital.
La rueda de prensa continua, a Isabella le hacía preguntas solo de su trabajo hasta que de repente un hombre hace una pregunta que no tenía nada que ver con este ámbito
— Doctora Levallois, ¿Usted está saliendo con Dimitri Lombardi o con el doctor Jacques Oliveira? Por favor sacie nuestra curiosidad.
Isabella se sorprende cuando el periodista le hace esta pregunta y aunque por dentro estaba demasiado molesta por la interrogante mantiene la postura y su rostro es el mismo para no dejar ver los sentimientos que tenía adentro.
— Esta rueda de prensa es para responder preguntas laborales únicamente, eso es algo muy personal que no le importa a usted ni a nadie.
— Hago esta pregunta ya que muchos periodistas la vieron cuando tomó del brazo a Dimitri Lombardi, además los rumores de que el doctor Oliveira tiene una relación amorosa con usted siempre han estado.
— Por favor no insista, es mi vida personal y no responderé nada acerca de ella; le pido que reformule la pregunta.
— Está bien doctora Levallois, ¿Es cierto que usted no tiene más vida que la que lleva en el hospital? Supongo que el precio de ser una erudita en la medicina como mi colega dijo debe ser alto, su ámbito social por ejemplo.
— Usted mismo se está llevando la contraria, primero dice que si tengo una relación amorosa con el señor Lombardi o con el doctor Oliveira y ahora me pregunta esto, por favor piense un poco más sus preguntas.
El periodista se asombra por la respuesta de Isabella, ella lo ha manejado todo muy bien no ha necesitado ayuda del doctor Oliveira, la rueda de prensa continúa por una media hora hasta que Alessia la llega a buscar y le habla al oído.
— Isabella te necesitan en cirugía, ha llegado un paciente con una cardiopatía se encuentra muy delicado.
— Iré inmediatamente, diles que preparen todo lo necesario — Isabella miró a Alessia — necesito que canceles las citas que tengo para hoy ya que eso es prioridad.
Alessia se retira e Isabella se levanta de su silla para dar fin a la rueda de prensa y de esta forma iniciar con sus labores cotidianas del hospital.
— Esto ha sido todo por hoy, el deber me llama caballeros y les agradezco enormemente que vinieran a la rueda de prensa siendo la mayoría que se comportó a la altura, adiós.
Isabella se va y detrás de ella sale el doctor Oliveira, cuando esto pasa los periodistas tratan de ir detrás de ellos pero las personas de seguridad los detienen.
Dimitri termina sus compromisos y se retira a su casa, al día siguiente Marianne entra a su habitación hecha una furia.
— ¡Hey tú despierta apúrate! — ella corrió las cortinas del lujoso dormitorio en donde dormía Dimitri — te juro que a veces deseo matarte de una forma lenta y tortuosa.
— ¿Ahora qué Marianne? — Dimitri evade la luz del sol mientras su representante está a punto de tener un ataque de ansiedad — ¿Hay más compromisos acaso?
— No es eso pero levanta tu culo de una buena vez porque te juro que estoy a punto de hacerlo por ti de una manera poco delicada.
— Entonces vete y déjame dormir, poco me importan tus amenazas, necesito descansar hasta mediodía al menos.
Dimitri se tapa con la sábana y vuelve a dormir pero Marianne viene y le quita la prenda estaba muy molesta.
— Cuando te lo propones eres muy fastidiosa Marianne — él maldijo — ¿Qué demonios quieres? Ni siquiera he bebido mi café.
— Míralo por ti mismo — ella sonrió molesta — estoy a punto de colocar un gps en zonas erógenas de tu cuerpo para así tenerte bien controlado.
Marianne le tira el periódico a Dimitri, él lo toma y mira en primera plana una foto de Isabella con él cuándo lo tomó del brazo. Los titulares decían: la nueva conquista del súper modelo Dimitri Lombardi es nada más y nada menos que la prestigiosa doctora Isabella Levallois, hija del difunto doctor Robert Levallois antiguo director del hospital Saint Mari’s. Olvidó muy rápido a la súper modelo Rosabella Galliano entre los brazos de la doctora Levallois aunque para ser francos Isabella no tiene nada que envidiarle a la señorita Rosabella.
— ¿Te fijas lo que provocas con tus imprudencias? Ahora no solo tú estás metido en problemas sino también la doctora Levallois.
— Por favor cálmate Marianne, estás armando una tempestad en un pequeño vaso de agua, no creo que Isabella tenga problemas solo por lo que dicen los tabloides.
— Tú no sabes la situación por la cual ella está pasando, me entere de algo que te va a sorprender mucho y comprenderás lo que tus malas decisiones terminan afectando a los menos culpables.
Dimitri se encuentra sorprendido por lo que Marianne le dice, se pregunta qué situación está pasando Isabella ya que pensaba que ella no tendría situaciones graves dado que era una doctora con mucho prestigio y su padre ni se diga, lo poco que había escuchado e investigado el día anterior lo confirmaba.
— Mira, es hora que entiendas que el mundo no se mueve entorno a ti, hay personas que las metes en problemas por tus caprichos, me enteré de que la doctora Levallois está pasando por serios problemas con la junta directiva del hospital; no saben si darle a ella la dirección ya que ha tenido muchos problemas con la prensa y eso es poco favorable para ellos.
— Pero, ¿Qué tipo de problemas? Es absurdo que se basen solamente en eso, estamos hablando de una doctora demasiado buena en lo que hace.
— Tú sabes muy bien que la prensa a veces puede ser muy molesta y te hace preguntas que no deben, según me cuentan la última vez un periodista le preguntó algo indebido acerca de su padre, ella se molestó mucho y le contestó muy mal. Al ver este comportamiento los periodistas hicieron una publicación de primera plana reflejando el mal comportamiento de la Dra. Levallois, entonces Agatha Biaggio la directora de la junta directiva se preguntó si era buena idea darle la dirección del hospital a Isabella. La Dra. Levallois organizó ayer esa rueda de prensa para reparar el daño pero vienes tú y arruinas las cosas, ahora vamos a ver si esto no le trae consecuencias graves a esta pobre mujer que se ha empeñado en quedar bien parada para ser la sucesora de un hombre tan grande como lo fue su progenitor.
— No lo sabía, no te preocupes que yo personalmente voy a arreglar este problema y no seguiré afectando a Isabella.
Dimitri se levanta y se viste inmediatamente, toma su carro y se dirige hacia el hospital cuando entra mira a Alessia está muy preocupada cuando ella lo mira a él se levanta.
— Isabella tiene problemas muy serios por lo que pasó ayer contigo, en este momento está con la junta directiva, tiene casi dos horas de estar ahí metida estoy muy preocupada como puedes ver.
— No te preocupes, en seguida resolveré este malentendido — Dimitri colocó su mano en el hombro de Alessia y la logró tranquilizar — por favor guíame en donde están reunidos.
Alessia accede sin problemas entonces lleva a Dimitri a la sala donde se reúne la junta directiva, se encuentra preocupada por su amiga ya que sabe todo el esfuerzo que ha hecho por ocupar el lugar del doctor Levallois.
Desde fuera se puede escuchar la acalorada reunión que tenían, Isabella se encontraba negando toda relación con Dimitri pero nadie le cree, intenta entrar pero Alessia lo impide ya que sabía muy bien que no era algo conveniente para su amiga…