23

1121 Words

Leah se quedó helada y le pareció que aquel momento duró una eternidad. –¿Qué? No te creo. No... Ajax, tú no... –Así fue. Mi padre nunca me prestaba demasiada atención. Nunca supe quién era mi madre, probablemente una pro*stituta. Crecí sin control, rodeado de exceso. La noche de mi cumpleaños, mi padre me hizo una fiesta. Con dro*ga. Mucha dro*ga. No era la primera vez que consumía. Al fin y al cabo, era como un niño en una tienda de caramelos. Pero, a esa edad, mi padre decidió que era hora de que entendiera de verdad los productos que vendía, para que, cuando fuese un hombre, pudiera hacerme cargo del negocio. Cuando fuese un hombre como él. –Pero... ¿qué...? –Estaba muy dro*gado. Nunca había consumido tanto. Y había una fiesta. Hacía calor. La gente estaba practicando

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD