"... la definición de amor se volvió incluso más confusa de lo que ya era..."
Siento que soy un niño pequeño haciendo una rabieta por como me tratas, como si no fuese un problema no estar junto, volver a ser desconocidos, muchos esperan años para poder encontrar la conexión de su hilo rojo y tú lo tratas de una forma tan casual que es exasperante.
¿Es mi culpa? ¿Es culpa de Leo? ¿Es tú culpa? Todo suena un poco tonto entre más lo pienso.
Puede ser por como veo el hilo.
Lo veo como una unión sagrada, algo parecido a estar casado. Cometí una infidelidad y a ti no te molesta porqué... no lo sé.
Dices que te rompieron el corazón antes, no quiero hacer eso, no quiero ser eso.
—¿Puedes escucharme?—murmuro
—Te escucho—replicas
—No quiero que nos separemos—haces un gesto bastante gracioso, que indica cierta sorpresa, puede que en un tono desagradable—Me gustaría conocernos mejor
—¿Y le explicarás eso a él?
Sí, creo que es lo justo. Dejaré de pensar si es mi desición o la del hilo.
—Lo haré—te suelto del abrazo—Perdón ser tan desastroso con todo esto
—Está bien—limpias mis lágrimas con tus pulgares—Pero soy demandante, así que puedes escapar cuando puedas—me das un beso en la mejilla—Ya deja de llorar o te vas a enfermar otra vez—me regañas
Sonrío de forma tonta porque siento que realmente me quieres, o quizá eso quiero creer, es difícil saberlo.
He estado tomando mi medicina en los horarios correctos, y me siento bastante mejor. Te ves menos preocupada que antes, habías dicho que tomarias una ducha para quitarte la sal de encima y entonces recordé que compraste la bandita y el desinfectante estando en shorts y un suéter translúcido con el que estabas nadando, me deja un poco molesto eso, ya pasó así que no diré nada absurdo.
"—Es más que obvio que no eres el indicado para ella—dijo el tal Will—Ella se merece dos lunas y miles de estrellas, no un pedazo de cielo nocturno—y su mirada de enfado me hace creer que quizá tenga razón"
¿Cómo podría estar tan seguro de que yo soy lo que ella merece? Cuándo el hilo se siente tan certero, quiero que sea la única justificante válida. Y no pasará. Porque nuestras emociones siguen siendo tan inciertas.
Veo que ya no tengo pastillas que tomar, cierto, mi tratamiento era corto, me pregunto si me seguirás tratando como un enfermo porque ahora tengo una herida en la pierna, la certeza de tu compasión puede ser una sensación cálida y al mismo tiempo un muro.
¿Por qué? No siento que me estes mostrando tus verdaderas emociones. Se siente como si solo fuese otro paciente. Probablemente tu naturaleza es así. Puedo enamorarme de eso también.
Puedo enamorarme de todo de ti.
No creo que sea difícil cuando te ves tan feliz nadando en el mar o comiendo en un restaurante por primera vez. No quiero que estés asustada como ayer en la noche.
Necesito hablar con Leo.
Me armo de valor para llamarlo y responde casi de inmediato.
—¿Johan?—pregunta tan pronto contesta la llamada—Johan
—Hola—intento no suspirar por como siento que el aliento se me acaba—¿Estás cerca? ¿Crees que podemos hablar?
—Claro—su voz es bastante... calmante—Dime donde y estaré ahí
Le doy la ubicación de un centro comercial cercano y cerramos la llamada. Sales de baño en toalla.
—Olvidé mi ropa interior—dices mientras buscas tu bolsa—¿Vamos a salir?
—Sí—miro mi celular—Hablaré con Leo correctamente
—Al fin—suenas feliz—Ya verás que es fácil aclarar las cosas
Vuelves al baño teniendo en una mano la ropa que te pondrás y con la otra agarras bien la toalla. Me cambio también, ya que estoy un poco cubierto de arena. Veo la herida y recuerdo como me acorralaste contra la cama después de que me vendaras la pierna... no creí que fueses tan fuerte.
Ambos estamos ya arreglados para salir cuando otra llamada llega, esta vez es de tu celular, contestas de forma rápida para luego explicarme que Will quiere hablar contigo, así que le dijiste que lo harían... justamente cuando vamos a encontrarnos con Leo. No da buena pinta de que pueda ocurrir algo bueno, no puedo detenerlo incluso si así lo quisiese.
Estamos en el centro comercial, el área de puestos de comida ha sido la elección ideal aparentemente, el bullicio difícilmente me permite escuchar cualquier otra cosa que no sea a quien tengo enfrente, y ese es Leo, lo cual no sería tan malo de no ser porque sostiene in ramo de rosas que ha dejado reposando entre los dos.
—Quiero conocer mejor a Adeli—aclaro rotundamente
—Vamos, Johan, sabes que somos el uno para el otro—toma mi mano—Estabas saliendo con el idiota de Ethan y por eso no quería que me hicieses a un lado, rechazandome porque ya tenías una pareja
—Este es mi hilo rojo—alzo mi mano—Conectado con ella
—Johan, no te gustan las mujeres, nunca te has sentido atraído a ellas—sus palabras me molestan a pesar de ser ciertas
Mi orientación s****l fue bastante clara y me abstuve de tener pareja porque quería estar seguro de que era lo que me gustaba. Aunque ahora que recuerdo a Ethan, quizá mi gusto no es tan bueno o acertado, ese m*****o me golpeó.
—Y descubrí que ella es lesbiana—me muestra fotos de su celular—¡Ustedes no deberían estar juntos!
Suspiro profundamente, señalo a la mesa en la que estas hablando con Will.
—Ese es su ex novio—digo—Y el otro debe estar por ahí—río sin reír
Un sonido hueco y sarcástico. Leo me ve con sorpresa.
—¿Me estas diciendo que quieres que me de por vencido contigo?—cuando lo dice
Pienso en sus palabras y sus acciones, es desconcertante. Él sabía que yo salía con chicos, no hizo nada muy increíble a pesar de que me gusta, un gesto mínimo y pude caer con facilidad, en lugar de eso se ha comportado como el amigo que nunca tuve, lo cual no tiene sentido porque se ha declarado abiertamente cuando estoy unido a una mujer.
Esto es confuso.
Quizá solo lo estoy pensando demasiado y en realidad sí era obvio.
—Me gustaría poder seguir siendo amigos, y si no puedes, entonces fue un placer conocerte—me levanto abruptamente de la mesa
Leo toma mi mano.
—E-espera—vuelvo a sentarme—L-lamento mi comportamiento, es solo que todo es tan—
—¿Repentino?—pregunto mientras completo sus palabras—Te diré que es repentino, Leo, que te me declares justamente cuando descubres que mi hilo rojo está unido
No quiero enfadarme, no siento que tenga manera de justificarlo, pero esto es muy extraño. ¿O quizá yo estoy actuando extraño?
Aaaaaaaaaa~h, esto es más complicado de lo que esperaba.
—No creo que podamos seguir siendo amigos—dice por fin
No puedo decidirme por que sentirme triste, si el hecho de que volveremos a ser desconocidos, o que quizá nunca fuí un amigo para ti y de todos modos estuviste junto a mí en esos momentos debilitantes. Se ha retirado de la mesa antes de que llegues, tomas mi mano, la que nos tiene unidos por el meñique con un hilo rojo delgado e imposible de romper hasta que estemos una semana unidos.