Capítulo 5. Milicent

1899 Words
Después de verme en el espejo, retomo mi compostura, pues si antes no me sentía yo misma, ahora, menos. Sin embargo, puedo decir que me gusta lo que veo, es como un disfraz, me siento capaz de interpretar a la mejor de las protagonistas de alguna de las historias de mis libros. Mamá ya se encuentra en el living, esperando a que baje las escaleras, y mi padre está sentado junto a la puerta, intentando no exasperar por la tardanza, pero estamos a tiempo, es solo que mi padre como buen inglés, exagera con la puntualidad. Mi padre lleva puesto un traje n***o, para ellos es fácil no hay mucho que arreglarse, un sombrero y bastón a juego con sus zapatos brillosos, y mi madre lleva un vestido rojo quemado y algunos detalles en n***o, muy pomposo para mi gusto, pero ella es feliz, junto con un lindo adorno en su cabeza que corona con una pluma negra, que la hace ver muy sofisticada. Al verme bajar por las escaleras, parece que el tiempo de ralentiza y no alcanzo a distinguir sus respiraciones. En eso mi padre se levanta, y se acerca a mi madre, para cuando quedo delante de ellos, logro escuchar: —Es lo mejor que hemos hecho, en este matrimonio, no me arrepiento de nada— y le da un beso en la mejilla, ella asiente a su comentario con lágrimas en los ojos. Esto sí que es una sorpresa, la primera muestra de afecto en público que veo. Mi tarro de esperanza, se llena un poco más, el amor aún no está perdido, y puedo considerar que hay una posibilidad de que también lo encuentre. El carruaje nos espera afuera, por lo que nos apuramos a subir, el viaje es relativamente corto, silencioso, y un poco expectante. Al llegar a la mansión, quedo sorprendida, es en realidad es como un castillo, se llama Strawberry Hill House, es una enorme construcción estilo gótico por afuera, se ve majestuosa. El carruaje se detiene frente a la gran entrada. Entramos, al lugar, y el pasillo muestra unas decoraciones en relieve en el techo blanco, con los filos dorados, las paredes borgoña contrastan de sobre manera. Cada espacio, cada dintel, cada ventana, de piso a techo todo el lugar está lleno de detalles. Al entrar al salón, lo primero que resalta es el vitral que luce como primer escenario del lugar, después le sigue el techo con frescos contrastando con las paredes blancas y sus detalles a relieve que asemejan fachadas con columnas y torres y picos. Nos recibe el Señor John Waldegrave, dueño del lugar, un hombre muy mayor, pero reboza de salud y fortaleza, y lo acompaña una mujer que muestra una gran sencillez, pero que su edad no le permite estar de pie, por lo que supongo es su madre. Nos saludamos y mi padre hace las presentaciones. En eso una mujer vestida de n***o, me toma del brazo. —¿Usted es la señorita Hall? — me dice, tomándome de sorpresa, por lo que asiento rápidamente con mi cabeza — que bueno que llegó, era la última a la que estábamos esperando, acompáñeme — no solo me toma del brazo, sino que literalmente me va arrastrando escaleras arriba, lo único que logro hacer es voltear a ver a mi madre, que con ademanes me anima a seguir el camino, y con una sonrisa me manda al matadero. —Llegamos, aquí, están todas las debutantes, en total son catorce con usted, todas estaban nerviosas, que, de no aparecer, tenían que decidir, cual de todas iba a aplazar su debut — arrugo mi entrecejo — es de mala suerte presentar solo trece debutantes, es un número de mal agüero— dice como si fuera lo más lógico del planeta. Lo primero que noto, es euforia, celos, nerviosismo, dudas y sobre todo, hormonas femeninas, desprendiendo un aroma mezclado entre varios perfumes. Cuando la chica que me trajo, cierra la puerta, todas voltean a verme, atónitas, no sé si por la hora, mi vestido o simplemente por ser yo, pero siento como si dagas estuvieran a punto de ser lanzadas hacia mi persona.   —Hola soy Phebe— se me acerca una chica regordeta, con las mejillas rosadas, y me saluda ofreciéndome su mano, la tomo sin pensar, pero no sale una sola palabra de mi voz, estoy impactada con los peinados, y vestidos de las demás, exagerados escotes y muy elaborados peinados, algunos de ellos, parecieran esculturas sin sentido y que hace modificar la postura de algunas, para poder equilibrarse, entre el peso de la cabeza, y la altura de los tacones. —¿Cómo te llamas? — me pregunta y me hace regresar del recorrido atroz de las vistas que agreden a todos mis sentidos — MIlicent Hall — digo inmediatamente, tratando de mostrar una sonrisa, pero es fingida, sin embargo, Phebe la acepta amablemente, pero en cuanto digo mi nombre, hay alguien en el salón que da un pequeño grito, y lo apaga con sus manos, lo que nos hace voltear a verla.   —Lo siento, es solo que…— dice tratando de lucir inocente, haciendo una pausa — Pensé que conociendo su…problema mental, no iba a debutar — y ahí está señoras y señores, la lengua viperina, la serpiente soltando su veneno.   Me acerco a ella, rubia, ojos verdes, delgada, voluptuosa, demasiado pálida, prefabricada postura, baja estatura y pocos sesos, al parecer. Le sonrío, y extiendo mi mano para presentarme.  —Milicent Hall, pero eso ya lo sabes ¿con quién tengo el gusto? — le pregunto, segura de quien soy. Desde el momento que me acerqué su respiración se detuvo, y su seguridad disminuyó. —Lavinia Green — dice sin tomarme la mano, la cual retiro inmediatamente, y escuchar su respuesta, fue como la dulce brisa, resultado de la venganza.   —Vaya, nunca pensé, encontrarte aquí, ¿Cómo está tu hermano? — ella comienza a tensarse, pensó que iba a jugar su juego, pero está muy equivocada. — Bueno, es que, es mi vecina en Lancashire, y su hermano por un tiempo fue mi compañero de juegos, hasta que, bueno, hizo su desfile desnudo en el patio de mi casa, porque según él se le habían subido las hormigas— escucho como todas comienza a reírse y la pequeña rubia, se le comienzan a teñir sus mejillas de rojo, en demasía — Supongo que él debe estar estudiando, ¿cierto? Ohhh, — hago una pausa dramática — ¿pero acaso estás haciendo doble debut? — pongo mis manos en mis labios, sí, lo sé, me voy a ganar el premio a la mejor actriz — ¿que no cumpliste diecisiete, hace dos años?, si mis cálculos son correctos, eres la hermana mayor de mi dulce Jonas — todas en la sala hacen un ruido de admiración, sorpresa y preocupación, pero la pequeña rubia, tiene sus manos empuñadas, parece que le está saliendo espuma por la boca y el ruido que hace parece un gruñido de animal enfermo, y que al final grita. Y antes de que diga algo más doy mi estocada final — Parece que la del problema mental es otra — le digo inclinándome y solo para que ella lo escuche — perdona, se me olvidaba que tu madre está encerrada en el asilo, parece que es hereditario, cuida de tus nervios, hermosa, no quisiera que sufras lo mismo — se queda sin decir nada, eso no se lo esperaba, pero lo que no sabía, era que con quien tenía la amistad, era con la nana, de su hermano, ya que él, para mí era demasiado infantil, pero como me obligaban a relacionarme con él, bueno la platicas más interesantes eran con la nana, mientras el pequeño diablillo, hacia sus tonterías, como sentar sobre un hormiguero, para ver si asfixiaba a las hormigas — Nunca trates de hacer menos a alguien, por una anomalía, que también sufre alguien en tu casa, esto siempre se te puede revertir, respeta a tu madre— le digo como cierre a mi dialogo con ella, sin que nadie más pueda escucharnos. Me alejo inmediatamente de su lado, y algunas más también, está por salir corriendo, pero una señora la detiene. —No te vas, no vas a obligar a alguien más a renunciar a su debut, por tus impertinencias, y no creo que tú lo quieras hacer, ya que es tu ultima oportunidad, ya que, debido a tu edad, ya no lo podrás hacer jamás, regresa a tu lugar y afronta las consecuencias de tu lengua — como dije, somos expuestas al peor escrutinio, empezando por cada una de las candidatas, que quiere tomar el mejor sitio. Después de esto, cada una de las candidatas se acerca a mí a presentarse, creo que la inocente, dulce y sumisa Milicent, ya no está presente.  Unos minutos después, nos avisan que es momento de la presentación, vamos a salir formadas, de acuerdo a una lista, el orden de llegada, al parecer, y odio ser la última, pero me alegro de no ser la primera, esa es nuestra querida Lavinia, nombraran nuestros nombres, y bajaremos las escaleras para ubicarnos al centro del salón, y esperar a que la música suene, y que algún caballero se digne a acercarse para iniciar el primer baile. Después de eso, podemos continuar bailando o socializar. Las opciones mencionadas no son de mi agrado, yo lo que quiero es desaparecer. Y de repente se me viene a la idea ¿y si nadie se acerca a ti para el primer baile? Y es cuando levanto la mano.   —Si Señorita Hall— me dice la organizadora, un poco exasperada — ¿qué pasa si nadie se acerca a bailar?, ¿puedo salir e irme, o bailar sola?— unas ligeras risas suenan ante mi comentario, la señora suspira y contesta — No creo que le suceda, a usted eso, al menos no con la primera impresión, pero si no cuida su boca, no creo que tenga oportunidad con la segunda pieza — luego se queda callada, y hace un escaneo — pero no puedo decir lo mismo para todas, Señorita Jones, póngame atención— y veo como se tensa Phebe al ser nombrada, vaya que descaro de mujer — en caso de no ser elegida en su primera pieza musical, no puede moverse de su lugar, ni salir, ni bailar, algún caballero debe apiadarse de usted, inclusive su padre puede hacerlo — y es cuando baja la mirada, pero levanta su mano — ¿Y si no tengo padre? — y es cuando la señora organizadora se da cuenta de su grave error, pero ya no puede dar marcha atrás — pues en ese caso, espero que algún otro caballero se apiade de su posición— nadie voltea a verla, todas las mujeres de la sala, se agachan y la ignora, como si su situación, lo haya provocado ella. —No te preocupes Phebe, que yo no voy a bailar, si tú no lo haces, además, creo que la ignorada seré yo, tengo fama— le digo en susurro, a lo que nos reímos por el comentario.   La ubicación de la residencia donde se realiza el debut es un lugar muy famoso por su estilo gótico, y el gran esfuerzo que pusieron en su remodelación, aquí un poco la historia de su origen:  https://es.wikipedia.org/wiki/Strawberry_Hill_House#/media/Archivo:Strawberry_Hill_House_in_2011_08.JPG
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