Ana regreso a la casa junto con Rina, ella sabía que cuando Dylan se perdía, era mejor no preguntar, además aún estaba asqueada de la proposición de Pete por su colaboración,
Llego Keenan y pregunto - ¿Dónde está Daphne? - mirando a Ana
-yo le pedí, que me fuera a comprar unos de esos deliciosos dulces, que hacen 2 veces al año- contesto ella sin inmutarse, por la presencia de él
Por allí mismo llego Drake, diciendo –hola, Anastasia, ¿Cómo te fue en tu día de compras con Daphne? -
-muy bien, me divertí mucho- contesto ella emocionada, corrió a abrazarlo, riéndose muy fuerte
-y ella ¿Dónde está? - pregunto él, mirando la cara de muy pocos de Keenan, sentado en un sillón
-me está haciendo un favor, ¿Por qué preguntas? - respondió ella, sonriendo mientras miraba a Keenan
- ¿Dónde se supone que te fue a comprar esos dulces? - pregunto él entre dientes, perdiendo la paciencia
-no, lo sé. Ella cuando vino le trajeron un poco y me dio a probar- contesto ella, mirando a Rina
Drake estaba sospechando de esa historia, pero no diría nada; si su consorte lo está haciendo eso es por algo, solo esperaba que esto trajera problemas
Keenan se concentró en buscarla, cerró los ojos e hizo que su aura se asociara a la de ella, Ana se percató de eso y empezó a hablarle, para que no la encontrara, había confiado en ella y no la decepcionaría
Él la miro con una mirada asesina y se trazó lejos de allí hacia su refugio, volvió a enfocarse y la encontró, se trazó rápidamente hacia ella y entonces la vio en un cementerio, en el piso de mármol de un mausoleo donde decía en dorado Familia McCain, el cual se veía de una familia humana adinerada, llorando mientas acomodaba un arreglo mortuorio, esa escena despertó algo en él, que jamás había sentido, no quería volver a verla llorando, se acercó a ella silenciosamente, le acaricio el cabello suavemente
Ella se sorprendió al ver esos ojos violetas mirándola y pregunto - ¿Qué haces aquí?- alejándose de él y secándose las lágrimas con la mano
-en serio, crees que puedes escapar de mí, ocultarme cosas o engañarme; sé todo lo que haces cada paso tuyo, se todo de ti, me perteneces, como todo lo que ves- dijo él con superioridad acercándose a ella
Ella tropezó con una pared, no quería que nadie la viera así y mucho menos él, era no era débil respondió recuperándose – ¿Y qué tal si me resisto ser tuya? Y me voy al sexto infierno con Merite o a Rusia con Drake y Ana-
Él estaba frente a ella como a seis centímetros, le empezó a besar los lagrimales, el cuello y le susurró al oído –no te dejaría ir, jamás, Daphne- haciendo fuerza con su cuerpo, desabrochándole la chaqueta, se trazaron a una habitación de su refugio
-déjame, Keenan- dijo ella con poca fuerza de voluntad, tratando de zafarse de él y él atrayéndola con aún más fuerza, empezó a beber su sangre, se sentía tan embriagadora, ella hizo un movimiento brusco, -no te muevas, no quiero lastimarte- dijo él seductoramente, tomándole el rostro
Ella podía resistir el encanto de los vampiros, pero el de Keenan, por más que ella quisiera no podía, él era más fuerte que ella, tenía un conflicto interno, una parte no quería tomar de su sangre, pero su instinto la hacía desear beberla más que nada; salieron sus colmillos, cerro la boca y los ojos.
Él se percató de eso hasta que sacio su sed de ella, no la soltó, después la siguió besando y le susurro –sé que me deseas, ¿Qué te detiene? - mostrándole el cuello
Ella puso sus ojos almendrados y mostro sus colmillos, varias marcas aparecían en su cuerpo, junto con el basilisco respiraba agitadamente, estaba perdiendo el control, le salían garras, las apretaba en sus manos y le salieron sus cuernos, se lastimaba, las puntas de su cabello se tornaban blancas, pero no iba a ceder; las cosas salían muy mal si se dejaba llevar por su naturaleza inestable.
Él tenía una sonrisa algo malévola, notando que le había activado su instinto, solo por él y le susurro –conmigo, no tienes que controlarte- besándola, él jamás la había visto así, con los colmillos y el cabello en parte blanco
Dylan perdió el control de todo, lo abrazo y comenzó a besarlo se acercó a su cuello, le puso suavemente los colmillos y bebió de su sangre, mientras lo desvestía, le quito la camisa susurro unas palabras - bu bir vampir olmaq və özüm nəzarət itirmək və qul olmaq, həmişə addict qorxulan nə- eran en el idioma azerí (esto es lo que temí, siempre volverme una adicta a un vampiro y perder el control de mí y ser su esclava)
Keenan estaba excitado, se mostró tan apasionada con él, hasta que la leader Cleopatra lo llamo y no podía negarse a su llamado, le costaba apartarse de ella, no quería, esperaba que fuera algo bueno, se puso encima de ella, la acostó en la cama mientras la seguía besando y luego se trazó.
Al irse dejo a Dylan sola, entonces comenzó a recobrar la conciencia de sí misma, a poner su razón por encima de su instinto, fue recuperando lentamente su apariencia normal, pero aún le quedaron los ojos y parte del cabello blanco; se miró en el espejo y para su desgracia si se parecía a Helena, físicamente, pero con los rasgos de Drake, también pensaba en la recompensa de Pete, el efecto de Keenan sobre ella.
Él noto que ella le había dejado las marcas de sus colmillos y le había dejado pequeños rasguños de sus garras, sonrió, no pensaba quitárselas, solo se puso una camisa y se trazó donde la leader;
Era una recamara ostentosa, allí sobre la cama circular, acostada se encontraba Cleopatra, con una bata semi translucida, que dejaba muy poco a la imaginación, al ver a Keenan, ella se levantó y dijo con prepotencia –te esperaba-
- ¿Para qué me llamaste?- pregunto él con cautela, pues no quería terminar como sus amantes, “locos”
-te necesitaba, para decirte que Dorian, estuvo aquí- respondió ella acercándose a él lentamente
-me llamaste para eso- dijo él manteniéndose indiferente a sus encantos, mirándola fríamente
-no, precisamente, me dejo esto- contesto ella con ira y lo llevo a la parte de atrás, donde se encontraba varios de sus sirvientes ensangrentados y sin cerebros, que era lo único con lo podías acabar un zombi y sus vampiros sin ojos, sin corazón. Al final encontró a una mujer desmembrada en un frasco de sangre de fae, que era roja, casi transparente, viscosa, con pedazos de carne. Para ellos esto no era nada nuevo, pero solo se le hacía a los fae, aunque era sumamente repulsivo.
Ellos se alejaron y ella le dijo seductoramente –después de esto, te necesito, Keenan; quiero ser tu amante- casi a un punto de besarlo
Él quito la cara y entonces ella vio las marcas de unos colmillos y los rasguños; -aunque, veo que te divertiste, ella jamás te dará el mismo placer, que yo puedo darte- señalando su cuerpo
-no me interesas, Cleopatra- respondió él, alejándola con una ráfaga, había visto el efecto que causo en Dorian, lo volvió loco y está casi seguro de que ella lo llevo al culto de sangre, hacen que se peleen por ella y luego los traiciona. Se trazó lejos de ella, pero mando que Cahal mandara unos centinelas dseda, para investigar las muertes de los sirvientes
Dylan aún seguía esperando que le cambiara el cabello y los ojos, pero lamentaba profundamente haber tomado de su sangre y que él supiera que realmente, ella hacía en California, se amarro el cabello, y escucho –aun digo, que ves mejor con cabello suelto-
-Keenan y ahora ¿Qué quieres? - dijo cansada y corriendo los ojos mientras le daba la espalda, aún estaba en ropa interior
-a ti- respondió él con una sonrisa lasciva, la atrajo hacia él quería terminar lo que habían empezado
-primero, déjame de decirte, que tengo información valiosa para la misión- dijo ella cambiando de tema, no le interesaba volver a como estaba
Él la giro levantando un poco la voz dijo – ¡Quiero que me mires a los ojos! - esa mirada de plata, que lo hacía estremecer y pregunto – ¿Qué es exactamente?-
Ella aún tenía los ojos de demonio, lo miro y le conto todo lo que Pete le dijo al terminar le comento –pero, como sabes nada es gratis en esta vida y él quiere su pago-
Él rio y pregunto –ummm ¿y cuál se supone que es? - con frialdad relativa
-quiere una amante y 5 millones de dólares diarios para él y su amigo, mientras aporte información y artefactos- contesto ella prácticamente
-no hay problema y los artefactos ¿Dónde están? - dijo él, alejándose de ella y buscando en su caja fuerte
-los tiene Rina, que de seguro está con Cahal- respondió ella despreocupadamente, sentándose en la cama
-vamos a encontrarnos con ellos- ordeno él, metiendo en un maletín los 10 millones, después le diría a alguna de sus sirvientes que los soportaran mientras fueran útiles
-Ok- contesto ella, se puso la ropa que él le había quitado, - ¡Ahora vuelvo!- grito mientas se terminaba de poner las botas
- ¿Cómo que ahora vuelves?- pregunto él, sospechando que eso sería para escapar hacia algún lado, mientas tenía el maletín de 10 millones en la mano
-eres ciego o que, no tengo mis armas y yo sin ellas no voy a ir a ningún lado- contesto ella de muy mala gana
Él cerró los ojos y en segundo estuvieron frente a ella y dijo –allí las tienes- sonriendo al ver su cara de impresionada
Dylan las tomo, creyendo que era una ilusión, se quedó sin palabras, había escuchado del gran poder del leader Keenan, pero no sospechaba que fuera tanto.
-no dices nada, Daphne- comento él de manera burlona, quería que ella viera su poder, que entendiera que ella solo está allí porque él quiere
-ya cállate- le contesto amarándose las armas, aun no salía del asombro y eso fue solo una mínima parte, pensó “¿Qué sería si estuviera demostrando todo su poder?”
-ven acá- dijo él tomándola de la mano y jalándola hacia él, se trazaron a su oficina en la torre del leader
A los cuantos minutos aparecieron, Rina y Cahal con unas cuantas cajas, ellas se miraban porque ambas sabían la otra parte de la recompensa y que estaban en peligro constante, más de lo normal.
-Pete, me dio estas cosas, que según me explico son vasijas de tratamiento de la sangre, según mi swanhi, son para despertar un monstruo más allá del tiempo y él a cambio de su poder exige 100 millones de almas humanas y 50 millones infrahumana y de premio le dará de premio al maestro, el más grande poder jamás visto en la historia después del tiempo – explico ella mostrando como una especie de disco color bronce con unas rúnicas extrañas y en el centro un rubí color rojo intenso
-Dylan tú también hablas swanhi, podrías ayudarme a descifrar esto- se quejó ella era muy duro traducirlo al español y después se fijó en los ojos de ella y grito - ¡¿Dylan que te paso?! ¡¿Por qué aun estas en fase demonio?!-
-no lo sé y eso que aún no has visto mi cabello- respondió ella, soltándose el cabello, mostrando que el 60% desde las puntas estaba blanco
-eso nunca te había pasado, me preocupa mucho- comento ella, tomando un mechón de cabello
-sí, pero recuerda que soy mejor con el karate, muay thai, taekwondo, boxeo, kickboxing, judo, y con las espadas, no para traducir o mantenerme infiltrada- dijo ella cambiando de tema, en medio de carcajadas no le gustaba hablar mucho de su parte demoniaca
-sí, si ya sé que eres prácticamente una máquina de combate, pero ayúdame, please- dijo Rina tirándole lo que parecía un chakham
-si no me queda de otra, pero antes de que alguien me interrumpiera la recompensa de Pete aparte de los 10 millones es que Rina y yo seamos sus amantes de él y su amigo- comento ella con pesadez
- ¿Qué?- pregunto Cahal aun procesado lo que la centinela había dicho, pues él no compartiría a Rina
Keenan esperaba que fuera una broma pesada de Dylan para vengarse de él o algo así, pero si era cierto le arrancara las alas a esa arpía
-sí, es cierto, tres noches – respondió Rina un poco distraída, mientras seguía tratando de descifrar esos jarrones y que quieren decir exactamente
- ¿y qué rayos esperaban ustedes para decirlo?- pregunto Keenan, perdiendo su casi inmovible expresión
-tú me interrumpiste, genio- respondió Dylan apuntando en un papel lo que decía es aro ese
Él miro a Cahal y este se trazó para algún lugar, él se trazó hacia la guarida del rouge, las cuales eran escorias, que solo vivían por la misericordia de Keenan, sino estarían muertos, porque no son de ninguna utilidad.
Todos los rouges estaban aterrerados, por la presencia de un shani y no cualquiera sino la mano derecha del leader, sin mediar palabras, destruyo todo lo que había a su paso, matando sin piedad a todos lo que allí se encontraban, después llego Pete junto con su mano derecha, vio al shani en medio de toda esa destrucción y le pregunto tembloroso- ¿Qué hace usted aquí?-
-dándote un mensaje de parte del leader y de mi parte- contesto Cahal con malicia, después se trazó en frente de él y le advirtió –solo tendrás los millones- poniendo sus fosforescentes ojos verdes
Ellas aún no habían terminado de descifrar todo el mensaje de los artefactos, hasta que Dylan dijo –necesitaremos la ayuda de Galen, él es el cerebrito- aburrida de tanto escribir, le dolía la cabeza
-cierto, pero no sería mejor a tu jefe, Menw- comento Rina, también estaba cansada de esto, ese idioma es tan antiguo, que ni los humanos saben de su existencia
-es bueno con los idiomas, pero recuerda que Jack lo tiene ocupado o podría ser Luc aunque él no le gusta esta parte del trabajo- comento Dylan jugando con su cabello Keenan las había dejado solas hacía rato
- ¡Alguien tiene que ser!- grito Rina estaba molesta, pues este no era su trabajo eran de los sigmas, ellos tenían todo el día y eran mejores que ella en lo de traducir
- ¡Oye este tampoco es mi trabajo!- exclamo ella si Rina estaba molesta, ella estaba bien molesta, pues odiaba esto
-pero, tú eres una psi, especialista en todo al igual que Menw y Luc, tu cobra el doble de yo cobro, pero claro a ustedes los entrenan más duro, que a los demás- dijo ella porque lo había visto y también por Dylan se la pasaba prestándole dinero, cuando se metía en problemas
- ¡por fin, déjame llamar a Galen, a ver si quiere!- exclamo ella, solo tenían 14 páginas de traducción y ya le dolía la cabeza
Saco su celular y le marco a Galen, -Alo, ¿Galen? - dijo ella, al ver que habían tomado el teléfono
-Dime, Dylan- contesto él con voz cansada, pues se la paso evitando que la prensa humana sospechara algo de lo que pasaba realmente
- ¿Puedes hacerme un favor?- pregunto ella jugando con su cabello, mirando todo lo que decían esas cosas
-Sí, claro solo dime que tengo que hacer- respondió él emocionado, no la veía hace días y ya la extrañaba
-necesito que vengas a la torre del leader, para que me hagas una traducción, trae tu laptop- dijo ella mirando por la ventana
- ¿Es necesario ir hasta allá? - pregunto él, no le agrada nada estar cerca de Keenan y mucho menos en su cuartel general
-lastimosamente, sí. Yo te espero abajo ¿Te parece? - respondió ella, tomando el elevador para esperarlo
- ¡Claro! - exclamo él, tomando su laptop, salió corriendo para la torre por suerte vivían cerca de ella como a tres calles
Dylan se sentó cerca de la fuente frente a la torre, muchos humanos se le quedaban mirando con fascinación, pues se veía desde lejos que era una centinela y si estaba frente a torre de leader, era vampira.
Ella se miró en el agua y si desgraciadamente era la viva imagen de su odiada madre, solo le faltan los ojos rojos y cabello, se quitó para no verse ya quería volver a la normalidad, aunque con esos ojos veía mejor todo a 360 grados.
- ¡Dylan! ¡Dylan! - grito Gallen al verla, noto que parte de su cabello era de blanco platinado brillante
Ella se levantó y se acercó a él, -ya escuché, Hola Galen- dijo ella un poco cansada, este año no había sido muy bueno para ella se había cansado y trabajado demás
- ¡Hey, Dylan! ¿Correteaste a algo o qué? - comento él, al ver sus ojos así, unos ojos de serpiente parecido al basilisco de su espalda
-no, no he hecho nada de eso- respondió ella, quitando la mirada, no le gustaba que se le quedaran mirando fijamente
Él entendió la indirecta y no siguió interrogando, ella le quito unos lentes oscuros que tenía y se los puso, después camino hasta el elevador, llegaron a la oficina de Keenan, donde esta Rina todavía escribiendo en un papel, lo que decían las cosas.
- ¡Ya llegamos!- exclamo él tomando una caja de plata y empezó a traducir lo que decía dentro de ella
Dylan ni siquiera entro, bajo por el mismo elevador, no tenía muchas ganas de trabajar y se fue a caminar un rato por la ciudad, no quería pensar acerca de nada de su vida, pero no se podía sacar de la cabeza a Keenan y el efecto que tenía él sobre ella y aún tenía grandes dudas desde siempre ¿Dónde nació realmente? ¿Qué era ella realmente? ¿Cómo aún está viva? ¿Quién fue él que le destruyo la vida? ¿Por qué lo hizo? Y ¿Cuándo será liberada de esta culpa que siente por dentro? Y ahora tenía una nueva ¿Qué significa para ella Keenan en su vida?
Se puso en Brighton Beach a mirar el mar, tenía muchas interrogantes, pero muy pocas respuestas, sin contar el recuerdo y las marcas de su calvario, ella no le agradaba estar en épocas de fin de año en América, pues le traía mucha nostalgias y muy amargos recuerdos; tenía una sonrisa triste, pues si fuera honesta solo tendría minutos felices y luego años de tristeza.
Lo único que tenía era su dignidad, de nunca comportarse como una vampira, jamás haber bebido sangre, ni haber perdido el control, ni conservar sus rasgos por más de 5 minutos, pero ya no la tenía, saco una hoja de papel que tenía en bolsillo y escribió una carta a su hermano mayor Rhoan, aunque la odie, ella siempre le envía algo, pero jamás le dice quién se lo envía, pero ahora que el Presidente de los Estados Unidos, sería un poco más difícil hacerlo, susurro –soy desdichada, miserable- en un ataque de odio consigo misma, arrugo la hoja y la tiro al mar, ella misma se decía –eres patética, sintiendo pena, por ti misma. No se puede llorar sobre la leche derramada-
Se metió en un bar ruso, que había cerca ella conocía al dueño, un mago tiene una sonrisa muy dulce para ser cierta, pero con un lado muy oscuro, algo sádico; Sacha, él al verla sentada en una mesa, se sorprendió pues la última vez que la vio, no fue en muy buenos términos y le pregunto - ¿Qué haces por aquí, Dylan?- sentándose al lado de ella