Fabrica de agentes

3350 Words
Ella lo miro y contesto –solo sírveme un vodka strike- acomodándose en la silla, se puso en la parte más oscura del bar para que nadie la molestara   -ya veo que no has cambiado en nada- comento él sirviéndole el trago y le pregunto -¿Quieres un cigarrillo?- mostrándole una caja de cigarrillos   -dale, pues- contesto ella tomando uno de ellos, le tomo el encendedor y lo prendió, le dio la espalda   -no pretendes hablar conmigo o ¿Qué? - comento él, la última que estuvieron juntos, ella lo abandono en la ciudad de Las Vegas                         -no tengo ganas de decir nada- respondió ella algo apagada, mirándolo de reojo sin mostrar sus ojos   -mmm, te dejo en paz- dijo él, sabiendo que no era bueno provocarla cuando estaba tranquila, se alejo   Ella se quitó los lentes aún tenía la vista de 360 grados, siguió pidiendo vodkas con cigarrillos, hasta que vio a el leader Dorian entrando por la puerta, se sentó al lado de ella y dijo –te he estado buscando, bailarina-   -no tenía nada productivo, qué hacer con su tiempo, ¿verdad?- respondió ella corriendo los ojos, lo menos necesitaba es tratar con un loco más y encima adicto a la sangre   Él se rio con risa seca, sin humor y le dijo –ahora que no está Keenan, podemos divertirnos juntos, espero que aceptes mi invitación- con una sonrisa lasciva hacia ella, mientras tomaba whisky con sangre, él olía a carbón con sangre, le dio una memoria USB   -no tengo ganas, hoy no trabajo, sire- respondió ella, sin muchas ganas de disimular, su apatía hacia él   Keenan leyó los escritos traducidos por los centinelas y realmente no se sorprendió mucho de que algunas palabras no las descifraran por completo, pues eran atlante y egipcio muy antiguo, él si sabía lo que decía, pues su padre era atlante y su madre fue egipcia, después pregunto -¿Esto es todo o hay más?- intrigado por lo que planeaba Dorian   -hasta el momento, no hay más información, pero tratare de averiguar- contesto Rina aun buscando en la dichosa caja   Galen nunca le cayó bien, el leader y ahora que lo conoció,  mucho menos y dijo en forma profesional –señor, ya he bloqueado la información de las masacre y la comunicación entre Australia y América, los cuales son los dominios del leader Dorian- mientras mostraba los rangos radiales de bloqueo   Keenan miro a ese centinela y ordeno  –puedes retirarte, sigue bloqueando las señales-, después lo ignoro   Cahal llego trazándose a la oficina, le hizo una pequeña seña a él y sonrió indicándole que el trabajo estaba concluido, aunque se puso a pensar, que uso demasiada crueldad pues le fracturo las alas a Pete por Rina, que ella era una distracción para el servicio de su leader.   -me retiro- dijo Rina, recogiendo sus cosas y pensando “Patitas, para que las quiero”, no quería saber para nada lo que esos dos iban hablar   -¿A dónde crees que vas?- pregunto Cahal mirándola con esos intensos ojos verdes, no es que desconfiara de ella, pero era luna llena y ella era mezcla de marets   Ella sonrió y contesto –más ayuda, el que no estorba- moviendo las manos en señal de adiós y le guiño el ojo   Cahal luego hablaría con ella, pero ahora tenían un serio problema que resolver, él y Keenan, acerca de ¿Qué harían con Dorian?, porque ya estaba haciendo que varios grupos se rebelaran.   El leader se mantenía pensativo, sabía que si Dorian despertaba el Oricalcos estarían perdidos, pues se dice que es el mal encarnado, él acabo con Atlántida, que es más antiguo que los antiguos, que eso era casi imposible.   -Keenan ¿Crees realmente en esa leyenda?- pregunto Cahal, también la conocía pues él era más viejo que Keenan   -hasta ahora, creía que era solo una estupidez- contesto él, pero al ver el lenguaje tan antiguo que ni él lo entendía, vio que no era un cuento   -¿Qué te hizo cambiar de parecer?- pregunto él, porque también cree que es una tontería, que contaban para asustar a los humanos   -lee, esto y después me dices- contesto él, pasándole las hojas traducidas por los centinelas   Cahal después de terminar de leer exclamo -¡Dorian, está completamente loco! ¡¿Cómo se atreve a despertar esa cosa?!-   -lo mismo digo, hay que evitarlo a toda costa- respondió él, se trazó a su pent-house, buscando a Daphne   Al no encontrarla, juro que la iba encerrarla en una bóveda y encadenarla a los muros, si seguía haciéndole perder la calma, se concentró y la encontró en un bar junto con Dorian,   Dylan sintió el aroma a frutos rojos, que solo podía tener un ser, Keenan la busco con la mirada, se acercó dónde estaba, ignoro a Dorian y le dijo –ven aquí-   Ella ni corta, ni perezosa además estar con Keenan era mejor que con el otro, se quitó el brazo de Dorian y se paró, la halo hacia él, que ella estaba de espalda a él, luego él la trazo susurrándole –no me gusta, verte cerca de otro- la giro mirándolo a él, le quito los lentes mientras la sostenía con un brazo- y mucho menos que huelas a él-   -¿Estas celoso?- pregunto ella riéndose de la actitud infantil de él, le divertía de cierta manera   -no los leaders no sentimos celos, ni emociones hacia especies inferiores, pero eres mía, solo mía y no pienso compartirte con nadie, idiota- respondió él furioso, sabía que por su naturaleza demoniza era sumamente tentadora Ella no llego a escuchar eso, estaba en otro mundo, cerró los ojos, solo había dejado el cuerpo tanto, ni siquiera sentía la mordedura del vampiro, él creyó que ella se había dormido por el alcohol que había ingerido, la acostó con ternura en la cama y la arropo, se trazó a sus diferentes dominios.   Ella convulsionaba en la cama, se subía al techo, empezó a tener recuerdos de su iniciación como centinela, como salió completamente de la cárcel…   “La acostaron en una camilla algo extraña, en lo que parecía ser un quirófano; ella solo podía ver las potentes luces, fue amarrada de cabeza, manos y pies, tan fuerte que al mínimo movimiento se cortaba la piel, con las correas de acero; no tuvo ninguna anestesia, sentía todo el dolor y lo veía todo; la voltearon y le inyectaron un líquido n***o en la medula espinal; luego en las venas; le abrieron el abdomen y le regaron un líquido celeste, que invadió todo su sistema, era Cph4(una sustancia que las embarazadas producen en pequeñas cantidades, para hacer que el feto tenga energía para producir lo huesos, pero que en exageradas dosis, es mortal)eso produjo que su cerebro trabajara al 35%, después le quebraron los 206 huesos del cuerpo; luego le rasparon todo el cabello y le abrieron el cráneo, allí introdujeron cerca del cerebelo, la matriz del intercomunicador, al hipotálamo la parte de sensibilidad y a la que maneja los sentidos el controlador, conectando sus ojos, a la parte visual, le sacaron las piezas dentales y le pusieron un micrófono en las encías, se le implantaron  en su sistema varios nano chips de RFID (identificación por radio frecuencia)   En ella se creaba una red inalámbrica que conectaba cada uno de sus movimientos a través de códigos computacionales, volviéndola un ser biónico, duro varios meses en rehabilitación, después de su adaptación, muy pocos sobreviven esta etapa, pues se pierde mucha sangre o muchos no coinciden con los factores químicos de las sustancias o el software del centielnet, les destruye el cerebro, por los virus y hasta que el mismo cuerpo por defenderse, los termina matando. De 100 centinelas solo llegan a vivir 10 centinelas, sin muchas afectaciones.   Los llevaron a la academia en barco, ellos mismos remaban los pesados remos desde Washington D.C en Atlántico hasta las Filipinas en el Pacifico, donde al llegar fueron llevados a una isla remota por la cual se tenía que pasar una profunda y oscura cueva, después de llegar se vio la parte de arriba de un gran edificio de color gris concreto con detalles con café y n***o con unos ventanales de color azul, detrás de un muro de concreto de 22 metros de grosor en color gris, se pasaba por una puerta blindada con diamante y titanio escondida tras una escarpada cascada de agua, pasando por un camino lleno de punzós cortantes, mientras que dos vigilantes fuertemente armados vigilan la entrada;   Al llegar te hacen ir a una habitación oscura, sentarte en un asiento y te encadenan los pies y manos, si opones resistencia te dan una gran paliza, pasas por una máquina de rayos X para ver como asimilaste la adaptación, luego ponen tus manos en una esfera donde borran tus huellas digitales quemándolas con ácido lo que provoca un dolor terrible; te bañan con una manguera a presión y luego te lanzan en una bolsa con tu uniforme y una toalla, vas al centro de clasificación y te dividen en los diferentes funciones, luego de eso te llevan a las habitaciones.   Las cuales son barracas destartaladas de madera, las cuales parece que su mejor tiempo paso hace mucho años, las cuales las inclemencias del tiempo y el abandono no las  perdonaron, donde el desagüe no es muy bueno prácticamente no existe, ni la iluminación apropiada se tenían que iluminar con lámparas de querosén; cada habitación tenía tres  camas 3/4 de hierro algo oxidadas, con sabanas curtidas de no lavarlas, en los anaqueles habían uniformes destruidos de tanto usarlos. A ella le toco compartir habitación con Luc y Menw, que eran un poco mayores que ella.   Todos compartían un mismo baño, tenías que buscar propia agua en una cubeta a la cascada para bañarte además de llevar una parrilla de madera para no pisar el piso, el cual era sumamente asqueroso lleno de limo y moho, después de que terminabas dejarla secar un rato y hacer tus necesidades en una vasija y llevarla a una letrina común; la barraca entera era de hombres y ella era la única mujer, aunque solo Luc, sabía que era mujer y Menw sospechaba; el colchón era duro se le sentían los esprines y las sabanas daban picazón, tenían acaro, pulgas, garrapatas, chinche y algunas veces alacranes, con ratas recorriendo los tétricos pasillos; en el invierno hacía mucho frio las temperaturas llegaban a 7° C; daban 14 horas de clases, idiomas, artes marciales, sobrevivencia; además que tenías que conseguir dinero por tu cuenta.   Ella pasaba más en la sala de detención que en su propia habitación era mucho más habitable  y eso la hacía feliz, allí conoció a una chica llamada Rina, que también era cliente frecuente de la sala de castigo…….”   Todo se vio gris, ella regreso con un gran respiro, aunque era irónico porque ella no respiraba, despertó en el techo como a tres metros de la cama después cayo duramente sobre ella, se levantó, miro a su alrededor, todo estaba flotando en el aire, veía el aura de todo cada sistema, estaba buscando su celular y él se le apareció levitando frente a ella, pensó que era coincidencia, después quiso el control de la T.V. y le llego a la mano.   -¿Qué demonios me está pasando?- pensó en voz alta casi gritando ella, corrió al tocador, su ojos se seguían están serpenteados y ahora tenía mechas blancas por todo el cabello mezclada con su cabello natural, también notaba algo diferente en ella, que ahora mismo no podía distinguir, se le notaban más las partes demoniacas.   Entro un starters a la habitación y pregunto -¿Qué ocurre? Señorita Daphne- mirando que todo estaba levitando, que era muy sexy   Ella lo miro y todo cayo respondió –nada, que comentar- esquivando la mirada, pensando “tengo que ver a Ana o a quien sea para que me explique que me pasa” se puso una capucha y lentes oscuros, aunque era de noche   El starter entendió la indirecta, se retiró sin decir palabra, preguntándose ¿Qué realmente era esa mujer?   Ella salió por la ventana, cuando iba ajustar la cuerda se rompió, pero por suerte cayo perfectamente de pie, veía el alma de las personas y los seres vivos que la rodeaban, pero también sentía que iba perdiendo parte de la suya, ya no sentía la ternura que tenía cada vez que veía un niño.   Llego a la mansión de Drake, paso la puerta cuando la fue a abrir ella se abrió sola, vio a Drake y cuando le fue a preguntar -¿Ebee bụ Ana?- (¿Dónde está Ana?) salían palabras que ni ella misma entendía   Él la miro extrañado y le pregunto -¿Te sientes bien, hija?- estaba preocupado por ella   Dylan se quitó la capucha y los lentes, esperando que le explicara que le ocurría, no le gustaba estar así, intento hablar de nuevo y nada, lo miraba con tristeza   Él se sorprendió y dijo –hija, lo siento tanto- se acercó a ella y le acariciaba el cabello, mientras llamaba a Ana   -¿Qué ocurre Drake?- pregunto ella bajando las escaleras, extrañada por verlo tan preocupado, ella vio a Dylan abrazándolo -hola, Dylan ¿Cómo estas, sweetie?- dijo Ana con mucha dulzura   Ella la miro le movió la mano y le intento decir hola, pero seguía igual; no sentía nada bien, sentía que perdía su alma, su piel empezaba a llenarse de extrañas marcas negras, luego se estaba haciendo polvo, que se evaporaba desde la punta de las manos, salió corriendo hacia arriba.   Se encerró en una habitación que puso cerrar con dificultad, cayó en el suelo, cerró los ojos deseando haber nacido diferente con una familia normal, con otra vida, otra naturaleza porque el dolor que sentía tanto por dentro como por fuera, era terrible.   Perdió los dientes, le faltaba poco para volverse polvo, no sabía que sería de ella, ni tampoco por qué le estaba pasando esto, antes de perder del el rostro sonrió tristemente, en el suelo había un pequeño montículo de polvo plateado brillante, junto con la ropa que llevaba puesta y las armas   Drake se trazó hacia la habitación, cuando se había cansado de tocar la puerta, entro y lo único que vio fue eso, no había rastro de Daphne, detrás de él llego Ana, se acercó lentamente a él y le dijo con tristeza –lo único que queda de ella, ese polvo-   Él tomo un jarrón y recogió el polvo de lo quedaba de su hija y pregunto -¿Estas segura? De lo dices- tratando de mantener la calma   -sí, allí está toda su aura concentrada- respondió ella, colocando su mano en su hombro, sentía mucha pena por ella   Keenan sintió los últimos momentos de ella, pero solo lo tomo como resaca; hasta que ya no la sintió, ni cerca, ni lejos, ni siquiera enfocándose la encontraba, la última supo que estaba con Ana, se trazó hacia allá no podía concentrarse en nada, si no sabía que ella se encontraba bien.     Cuando llego, vio a Drake sentando mirando con nostalgia un frasco con un polvo plateado y Ana consolándolo, ese polvo olía idéntico a Daphne y era del mismo color de sus ojos, pregunto -¿Daphne, se encuentra aquí?-    -está justo aquí- contesto Ana tomando el frasco con las dos manos y acercándolo a él para que entendiera   -¿Cómo?- pregunto él perdiendo la calma, porque sentía su aura y su olor, pero no la escuchaba ni la localizaba   -ella, ella… Daphne, mi hija se volvió polvo, casi ante nuestros ojos- respondió Drake devastado, porque de tanto buscarla la encontró, para perderla tan terriblemente.   Ella estaba recuperando la conciencia, sentía los rayos del sol en su cuerpo, despertó en lo que a simple vista parecía una llanura, pero el cielo no era azul, ni celeste, era de color rojizo, miro a su alrededor había un rio que pasaba por allí cerca que se oía el caudal, se acerco era de aguas de color azul denso y camino hacia él, noto que estaba completamente desnuda y con su cabello completamente castaño.     Se metió dentro del rio a nadar, para quitarse las hojas que tenía pegadas, aun deseando saber dónde estaba, buscaba con la mirada algo que le indicara, hasta que escucho unos hombre y como aún tenía la vista de demonio, percibió que buscaban algo, no sabía ¿Qué?, pero tampoco es que le importara mucho, se sumergió hasta el fondo, espero hasta ya no oír sus pasos y camino hasta una senda de árboles que estaba del otro lado, detrás de ella había un campo de concentración, se acercó, pero advirtió que algunos hombres estaban cerca, corrió y se escondió detrás de un gran lobo siberiano, que estaba acostado, se puso justo al lado de él. La cubrió cuando los hombres se acercaban más   -ya se fueron- dijo el lobo, mirándola fijamente, él se transformó en un hombre de ojos azules y cabellos blancos, estaba completamente desnudo   Ella estaba asombrada, pues no esperaba eso respondió –gracias- separándose de él lentamente, cayó en cuenta que él era un maret lobo albino, después se fijó que estaba encadenado por los tobillos   Él observo a esa chica, no era igual a la que les traían para que eyacularan, ella tenía temor y duda además se veía que estaba perdida, le sonrió y dijo –de nada-          -¿Dónde estamos?- pregunto ella, tomando una barra de metal, que se imaginaba que la usaban para pegarle, ya que él estaba marcado, también se dio cuenta, que no tenía su súper fuerza   -no lo sé, solo hay que salir rápido de aquí- respondió él y le luego pregunto -¿Qué haces?- algo alterado   -voy a romper tus cadenas- contesto ella tomo la barra y rompió el enlace, agarro con la punta y destruyo la cerradura   -¡Wau! ¿Dónde aprendiste a hacer eso?- pregunto él al ver que ella en menos de 5 minutos lo había liberado, cuando él en meses no había podido   Ella lo miro y no le dijo nada, solo empezó a caminar por donde vino, pensando ¿Qué era lo que había pasado realmente?, estaba perdiendo el equilibrio y solo sintió cuando cayó en unos brazos.   “era tan común verla allí en el salón de detención, que no daba clases. Tenía clases de defensa, idiomas, selección de armas, desarme de explosivos, manejo de vehículos pesados, diplomacia, sistemas, gimnasia, toxicología y paico; eso solo era el entrenamiento básico. Cuando llego el día de la clasificación, cuando a todos los iban a mandar a diferentes tipos de entrenamientos, salió en la computadora que ella era una psi alpha, apenas salió eso la mandaron a la China, a un templo apartado de toda civilización donde aprendió Wushu, Kung Fu, en el templo del norte aprendió a lidiar con el frio y el sur se perfecciono en manos y pies.     Después fue llevada a Tailandia y Camboya para aprender muay thai o boxeo tailandés, el Bokator y el krabi krabong, iba practicando sus idiomas en camino, estaba siendo entrenada para matar, claro que no era nada fácil, entrenarse con todos esos centinelas, además de Luc y Menw, sin contar que Max al terminar los probaba para ver, que aprendían que generalmente era muy doloroso…”   -deberías tener más cuidado- dijo él cargándola, pensó “¿Qué es ella?”, era una maret, ni una maga, bruja o algo así   Ella aun no veía nada, pero lo escucho, nunca se había vuelto a sentir tan débil y patética le contesto en tono bajo –sí, debería-   -aun no me has dicho tu nombre, yo soy Cohen y tu- siguió hablando él, seguía caminando, buscando donde por lo menos pasar la noche   -Dylan- respondió ella casi susurrando, imaginándose la extraña imagen que serían ellos dos, un hombre desnudo con una erección, cargando a una mujer desnuda en medio de la nada   
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