-f**k you, no tienes ni alma, ni corazón. Ya Helena encontró a su igual – dijo moviendo la cabeza y algo decepcionada
-tranquila tu aún me eres útil, por ahora- dijo él en tono despreocupado, levantándose para tocarla
-es el sueño de toda mi vida- dijo ella en tono sarcástico y en voz burlona, apartándose de él, lo último que ella quería ser es algo de él
-ahora sí, vete que quiero dormir y no vuelvas nunca, si es posible- dijo Dylan abriendo la puerta y moviendo las manos para que se fuera.
Sonó el celular de Dylan, lo tomo y dijo –alo- se acostó de nuevo en la cama, -hola Dylan soy yo Ana- dijo Ana del otro lado de la línea
-Ana ¿Cómo conseguiste mi número? - pregunto Dylan extrañada, mirando la pantalla de su celular
Ana se rio diciendo –bueno ahora la centinela que me cuida, es Rina y me dio tu número. Si quieres te la paso-
-si, por favor pásamela- dijo Dylan pensando “¡demente de ojos azules ¿Qué planeas?!”
-hola Dylan, no me dijiste que eras la hija de un leader, ni que tu mama fuera la princesa de los demonios- dijo Rina, Dylan no hablaba mucho sobre su pasado, más bien casi nada y pensó “¿Por qué será que nunca dice nada sobre antes de ser centinela?”
-ni siquiera, yo lo sabía. Me entere hace poco- dijo Dylan distante, eso era algo que ella no quería hablar.
-hablaremos después, te voy a pasar a Ana- dijo Rina, entendió la indirecta de Dylan, ella no iba hablar
-dime Ana, ¿Qué deseas? - dijo Dylan tratando de ser amable con ella, tomo el control remoto y encendió la televisión
-Dylan esto te parecerá tonto, pero ¿Qué significa CIABS, NYC, USA? - dijo Ana curiosa, pues esas siglas estaban en todas las cámaras de su casa
Dylan se rio, era obvio que nunca había trabajo con centinelas en su vida dijo – las siglas en ingles de (Central Intelligence Agency Bionic Sentries. City of New York, in United States of America), que en español seria (Agencia Central de Inteligencia Biónica de Centinelas. Ciudad de Nueva York, Estados Unidos de América)-
- ¡wau! tienen un nombre muy largo, yo pensaba que solo se llamaba la agencia ¿Por qué el nombre del país y la ciudad? - dijo Ana ella nunca se había hecho cargo de estos asuntos y nunca había tenido una amiga
-simple, son 208 países y en 70 países se encuentra por lo menos una base, tenemos una hasta en la Antártida y en el Ártico; en el espacio también se da el caso que en un solo país hay más de una base, solo que en diferentes ciudades- dijo Dylan en modo explicativo
- ¿Cómo cuantas bases hay en el mundo y por persona cuantos centinelas tienen? - pregunto Ana, le interesaba el mundo de ellos, era tan distinto al de ella
-tenemos 250 bases en toda la tierra y somos por cada 20,000 habitantes, un centinela. En los mejores casos- dijo Dylan, tomando un poco más de paciencia
-Dylan, perdona si te molesto, pero me gustaría conocer más de tu mundo. ¿Te gustaría venir de compras conmigo? - dijo Ana en tono conciliador
Dylan odiaba ir de compras en época navideña, pero era una buena manera de librarse de Keenan y Jack –está bien ¿cuándo es? -
-mañana desde temprano, chao - dijo Ana emocionada, pensaba “es tan distinta a Helena y solo es idéntica a Drake en el exterior, pero algo altero su sintonía de aura para siempre y yo quiero saber que fue”
-chao Ana- dijo Dylan, quitándose su sudadera y las zapatillas se puso a ver televisión puro documentales, hasta que se durmió.
“se acercaba lentamente el día del juicio de Dylan, mucho de los reos fueron a despedirse de ella, diciendo –hasta pronto, muchacho-; ella oculto que era una chica por su propio bien. Esa prisión era tierra de nadie.
En todo ese tiempo la única visita que recibía era la de Helena, burlándose de ella y diciendo que solo tenía lo que se merecía. Ya no le tomaba importancia, hasta que un día recibió la visita de un hombre misterioso.
-hola Dylan ¿sabes porque estoy aquí? - dijo el hombre enfocando la mirada en esa niña
-no, si es para investigar lo de la masacre, les dije mil veces que yo no fui- dijo Dylan molesta, esta aburrida de decir que ella no lo hizo y que no le creyeran
-no me interesa, lo hecho está hecho y no hay más nada que decir. Mi nombre es Max Johnson y vengo a ofrecerte tu libertad y una vida muy diferente a lo puedes llegar a imaginar- dijo el hombre misterioso
-después que no tenga que ser la perra de alguien, ni mula de narcos, ni nada ilegal escucho- dijo Dylan colocando los pies sobre la mesa frente a ella
Max miraba a esa niña, sería muy buena centinela pues no tenía nada que perder, ni que aferrarse. Lucia como un chico y hasta de cierta manera hablaba como uno, con su uniforme anaranjado de la prisión, el cabello corto; -no es para eso, trabajaras para el gobierno, pero serás superior a él- dijo él
- ¿para el gobierno? ese no ha hecho nada por mí, no pienso volverme una lameculos, como informante- dijo Dylan poniéndose seria
-no lo serás, tú no eres humana, tu pertenecerás a otra división- dijo Max tratando de explicarle, a ella lo que seria
- ¿Qué no soy humana? - pregunto Dylan curiosa, ya le habían dicho monstruo y otras cosas, pero él lo decía en un tono muy distinto
-eres una mestiza, una mezcla entre un demonio y un vampiro, una centinela nata según tu análisis de sangre; aun no has desarrollado tus poderes, pero lo harás- dijo él pasándole un cartapacio
- ¿Qué es una centinela? - pregunto ella curiosa, este hombre había llamado su atención, pues también noto que no había alrededor ningún guardia
-mejor dicho, ¿qué somos? Somos por así decirlo mestizos de diferentes razas con cualidades únicas, cumplimos las misiones que otros organismos no pueden llegar a cumplir, como los humanos. Y trabajamos para la agencia de centinelas- dijo Max de la mejor forma posible
- ¿y que yo gano, si acepto? - pregunto escéptica Dylan, sonaba demasiado bueno para ser algo tan real o un secreto
-que no te maten con doble método de tortura y llegar vivir un poco más que 10 años- dijo Max parándose en la puerta
- ¿Qué hay que hacer? - dijo ella, quería salir de allí, no quería morir como un perro por un crimen que no cometió
Max sonrió diciendo –en ese cartapacio esta tu acta de defunción por una revuelta en la cárcel, en otras palabras, fuiste asesinada por otro reo. Te trasferiremos a diferentes cárceles por un tiempo de 1 mes y luego iras a la academia a recibir tu entrenamiento- dijo él dándole una pluma con unos papeles.
- ¿Para qué entrenamiento? y ¿Qué es esto? - pregunto ella mirando el bloque de papeles que le había puesto frente a ella
-es un contrato, como no tienes nadie que se encargue de ti, lo hare yo por el momento; seré tu mentor. Este contrato te compromete con la agencia, a pagarle hasta el último centavo que se gaste en ti, aceptar ser transferida en cualquier momento y en caso de cumplir con las órdenes, eliminarte- dijo Max con mucha frialdad, firmo su parte y firmo por ella
-déjame decirte, no dependía de ti. Solo te pregunte para que fuera más agradable tu bienvenida- dijo Max tomándola de los hombros
Dylan lo miro, tendría que poner su esfuerzo para liberase de eso, aunque sabía que no iba ser nada fácil - ¿Qué más tengo que saber? - dijo ella
-que mañana te transfieren a otra cárcel - dijo Max largándose y dejándola sola en la sala de visitas
Dylan se quedó estática de tantas cosas raras que le habían pasado, esta era unas de las tres. Un guardia fue por ella y la llevo a la celda.
Luc la vio con una actitud extraña preguntando - ¿A ti también te visito Max Johnson? - él también tuvo esa misma actitud cuando lo visito por primera vez
- ¿Cómo lo sabes? - pregunto ella extrañada con Luc, él era lo más cercano a un amigo que tenía en ese lugar
-él también me dijo que yo era un centinela- dijo Luc en forma reflexiva, y analítica, si sabía lo que venía es que lo transferían a otras cárceles”
“Ring” “Ring” “suena el teléfono” Dylan se despierta despavorida contestando –alo, ahora que quieren- estaba adormilada y era el mejor sueño que había tenido en toda su vida y se lo arruinan, mataría al que fue.
-oye deja la pereza hoy es 25 de diciembre, mueve el trasero para uniformarte- dijo Luc en tono de advertencia, tronando lo dedos
-ahhh ¡que pereza! Yo no tengo el uniforme aquí- dijo Dylan, levándose de la cama como un zombi, además de hecha un completo desastre
-tú crees que no se eso, si yo lo tengo. Muévete tienes que estar aquí antes de la 9 de mañana- dijo Luc en tono desesperante
-recuérdame de nuevo, ¿para qué carajos hacemos esta babosada? - pregunto Dylan, todos los años era el mismo espectáculo
-porque Jack le quiere restregar en la cara, a las otras agencias de los Estados Unidos, que su agencia es la mejor y si no lo hacemos nos manda al núcleo de la tierra- dijo Luc en forma cantarina frustrante
-sí, si la misma paja de siempre, ya voy dame 20 minutos- dijo Dylan cepillándose los dientes, cerro el teléfono y puso música y bailaba
-veo que la centinela se ha levantado de mejor ánimo- dijo Keenan apoyado en la pared con sus brazos cruzados en el pecho mirándola bailar
-estaba, de verbo que ya no estoy- dijo Dylan desganada para ocultar que realmente quería comérselo con los ojos pensó “por dios, esta tan guapo y mucho más sin camisa. Para chuparse los dedos, pero él solo me ve como un pasatiempo”
-ahora la centinela es bipolar- dijo Keenan riéndose de la actitud infantil de esa mujer, había escuchado toda la conversación de ella
Dylan quería que se fuera, ella duda pueda bañarse sabiendo que él estaría allí mirándola y eso le aterra; -tú no tienes nada que hacer- dijo ella señalando la puerta
-tu misma lo dijiste, no tengo nada que hacer- dijo Keenan en tono burlón sentándose en la cama mirándola fijamente
-te lo voy a decir de otra manera, vete- dijo Dylan tirándole un cojín de un sillón que estaba cerca
Él sonrió discretamente y detuvo el cojín en el aire - ¿Por qué debería hacerlo? - dijo Keenan provocándola
-porque yo quiero- contesto Dylan encerrándose en el baño, esperando a oír la puerta para desnudarse y darse una ducha
Keenan movió la cabeza, hizo la puerta se moviera para simular que se había ido y se puso en modo de camuflaje
Dylan oyó la puerta, pero no confiaba del todo en ese vampiro de porra, tranco la puerta y se dio una ducha rápida, se secó en el baño y salió en guardia.
Keenan la observaba detenidamente, como esa toalla se le ajustaba tan perfectamente a su curvilínea figura hasta le parecía sexy como ella estaba en guardia; vio como tomo un jeans y un suéter n***o con unas botas de igual color y se fue al baño.
“ring” “ring” sonaba el celular de Dylan, Keenan solo lo miro y vio que la llamaba otro centinela, que decía Menw; le dio ganas de tomarlo hasta que ella salió con el cabello mojado y lo tomo
-oye rubio, quieto ya voy para allá- dijo ella en tono de fastidio, con el celular en el hombro mientras ella se ponía algo en el pelo, ella cerro el teléfono. Fue hasta el closet y tomo una cuerda de salto junto con el cinturón, un par de armas y la bolsa de regalos en la espalda.
Dylan se acercó a la ventana, esperando que la rechazara o le diera una sacudida, pero usaría el contra escudos, que Galen dio hace tiempo, amarro la cuerda a la barandilla y a su cinturón, activo el contra escudos y salto mientras caminaba por los vidrios del edificio.
Keenan pensó “con que así es que se escapa, desde hoy eso se acabó” tomaría cartas en el asunto, él iba a domar, a la indomable; pero primero iría al evento de la agencia.
Dylan cuando llego abajo jalo la cuerda hasta que se desato y la guardo; tomo un taxi y se fue a la agencia, vio que ya había comenzado el show mediático de navidad, pensó “lo que hace Jack, para impresionar, a no sé quién rayos” se metió por la parte de atrás.
-llegas tarde- dijo Luc con voz seca, la llevaba esperando como por una hora y también Jack lo tenía harto preguntando por ella
-dime, algo que no sepa y ya no debería sorprenderte- dijo Dylan tomando el uniforme de ella de la percha, - ¿Qué rayos es esto? Jack está loco, si cree que voy a usar eso- dijo ella, mirando la falda detrás del chaleco
- ¿Qué tiene es solo una falda? -pregunto Luc extrañado, todos los años Dylan hacia lo mismo botaba la falda por algún lado y va en pantalón y Jack la regaña y la castiga
-no me gustan las faldas y lo sabes- dijo Dylan con la falda en la mano, la tiro en el suelo y se fue al vestidor, escondió los senos con unas vendas y se puso, la camisa, la chaqueta, el quepí y las botas de combate.
-Dylan, deja de jugar con fuego y ponte la falda. Jack dijo que el que no se ponía el uniforme completo, no había paga de nada, de lo que hiciéramos este mes- dijo Luc en tono de advertencia, recogiendo la falda, él también odiaba ese condenado uniforme, pues lo hacía parecer un nerd
Dylan lo miro esperando que fuera relajo, diciendo –hijo de puerca, no es justo- tomando la falda y la tiro en una banca, diciendo - ¡Qué bueno! que saque lo que me hice este mes del banco-
Luc movía la cabeza de un lado para el otro, pensando “ella es imposible” dijo –bueno, tú sabrás, ya tienes el récord en desobediencia y nadie en su sano juicio podría superarte-
Ellos salieron del vestidor, - ¡por fin llegas! - grito Menw vestido parecido a Luc, pero con el pantalón blanco, él era el jefe de los alpha
-exageras, jefe no me tarde mucho- dijo Dylan riéndose, a ella le importaba un comino la dichosa ceremonia de Jack
- ¿Qué no? te demoraste casi una hora- dijo al unísono Menw y Luc caminando hacia la formación, Menw le dio una cinta dorada, cinta que cada división tiene cuando están formados
- ¡púdranse! – dijo Dylan dándoles un golpe el en hombro a cada uno, se escondió el cabello en el quepí
Jack estaba listo para salir, solo esperaba a sus invitados y a un canal que no había venido todavía, él iba a demostrar su poderío, ante la sede. Veía desde su oficina la formación de los más de 2000 centinelas, listos para aniquilar cualquier problema.
Galen buscaba a Dylan, había vuelto de Puerto Rico quería verla y entregarle su regalo, entonces la vio de espaldas, acompañada de Luc y Menw, grito - ¡Dylan! - y corrió hacia ella
Dylan se giró para ver quien la llamaba, busco con la mirada hasta que vio a Galen corrió hacia él gritando - ¡Galen! - hasta que se detuvo
Galen la abrazo diciendo –volví antes de tiempo y tengo algo para ti- se apartó un poco de ella y saco una cajita de su uniforme, tomo la mano de ella y se la dio
-Galen no tenías que haberte molestado, sabes que no celebro mucho la navidad- dijo ella tomando la cajilla, ella daba regalos, pero nunca esperaba uno para ella
-quería hacerlo, ábrelo. Espero que te guste- dijo Galen animándola, mientras se acercaba a ella
Dylan le dio una sonrisa discreta y la abrió lentamente y vio que era una pulsera de pandora –Gracias, Galen- dándole un beso en la mejilla y se la puso
-de nada, Dylan. ¿Salimos ahora? - pregunto él sonriente, quería pasar navidad con ella.
-sí, claro; después del show- dijo ella riéndose, le gustó mucho el regalo de él, era una pulsera con dijes y piedras semi preciosas en platino.
-todos los centinelas, fórmese en sus respectivos rangos- dijo la computadora, indicando que iniciaba el despliegue de armas.
-chao Galen, nos vemos ahora- dijo Dylan para volver con Menw y Luc, en la sección alpha –Hasta pronto, se oye mejor- dijo él alineándose con beta
Todos se pusieron en posición de firme, cuando entro Jack vestido completamente de blanco con botas negras y varias medallas, que nadie sabe cuándo las gano
Dylan pensaba “es un baboso, ridículo y uno de los más grandes imbéciles del mundo” mientras hacia una mueca; observo los balcones de la clase elite no se veía quienes estaban por los vidrios ahumados y tampoco le interesaba.
-buenos días, excelentísimos leaders aquí presentes, miembros del consejo, directores de la agencias invitadas, invitados ejecutivos y centinelas; Quiero darles la bienvenida a los juegos de guerra de la Ciudad de Nueva York- dijo Jack como si tuviera haciendo una oratoria y haciendo un despliegue de fuegos artificiales
-Dylan, despierta tenemos que marchar- dijo Menw golpeándola en el hombro, él la miraba fijamente, aun no entendiendo que le pasaba.
-ah, si ya voy-dijo Dylan concentrándose, subiendo junto a Menw y Luc al podio, preparándose para hablar
Escucho lo que todo el mundo tenía que decir, aunque le diera pereza, ella era la última en hablar, no había planeado ni una sola palabra, ni tampoco se pondría a pensar que diría, llegó el turno de ella, diciendo –miren, yo en serio tengo mucha pereza y hartera de ponerme hablar un montón de paja, que ni atención prestan. Primero ¡Púdrete en el maldito infierno, Jack!; Segundo, odio esta porquería y muchos estarán de acuerdo conmigo; tercero, si me van a castigar tengo 1018 castigos en fila o si me quieren matar pónganse en lista y por ultimo ¡tú maldita madre Jack y todos esos relamidos! - bajándose del podio, sacando el dedo.