Que me besara de esa manera, realmente me hizo sentir incómoda. Porque no había sido un simple beso de pico. Este había llevado hasta la lengua. Me separé de él, incómoda y sonrojada. Se supone que yo sería la jefa de este departamento, así que, definitivamente, había empezado de una manera extraña. Se despidió de todos y subió al ascensor. Estuvo escribiéndome todo el tiempo para saber cómo estaba. En mi departamento, todos eran unos genios. Sentía que ellos sabían más que yo y probablemente era así, porque esta era la primera vez que yo trabajaba. Dioniso bajó a la hora del almuerzo a buscarme para que comiéramos juntos. Un chico se acercó a mí para preguntarme algo y juro que era exclusivamente de trabajo, y ahí fue cuando entendí lo del beso de la mañana, porque lo repitió, él estaba m

