De algo sí estaba segura, no me podía resistir a Dioniso. Creo que había encontrado otra de mis debilidades y esa era él. No entendía por qué todo estaba pasando tan rápido y siendo tan intenso, pero tampoco quería entenderlo, porque hace muchos años no me sentía así. —Como me vuelvas a besar así, no saldremos de aquí hoy. Sonreí —Eso lo dejamos para después, ahora vamos a nuestra primera cita. —Ianthe Chatzis prometiéndome sexo al volver ¡Dios! voy a tener que hacer todo rápido para poder volver a casa —dijo emocionado. Sonreí y negué —Lo de hoy tiene que ser especial, mira que de eso depende si te perdono o no. — ¿Qué? ¿No me habías perdonado ya? Negué y el suspiró. —Juré que ese beso era un beso de “estás perdonado Dioniso” —dijo imitando mi voz. Fue muy gracioso. Los dos empezam

