Y llegamos al fin de otra historia. Antes de nada quiero agradecer a los personajes por dejarme contar la historia, no esta basada en nadie real pero me parece bonito dar gracias a los personajes de los que escribí todas sus intimidades, sobre todo a Ingrid, quien me ayudo a explorar muchos aspectos de mi vida y cosas que pienso cambiar.
Muchas gracias por acompañarme en esta corta historia, se que muchos estaréis enfadados porque dije que sería publicado cada miércoles y hubo miles de problemas para que se publicara, lo siento, tuve demasiadas cosas que no planee vivir este septiembre, pero prometo que en las siguientes historias las cosas serán diferentes. La Persona Permitida, es una historia que es parte de una serie de libros cortos y auto conclusivos que iré trayendo poco a poco, son historias amenas que creaba en las noches de insomnio con mi mejor amiga, tengo mil archivos guardados por lo que quiero compartir esas historias con el mundo porque amo cada palabra que he escrito con mi mejor amiga.
Quiero agradecer todos los comentarios y todo el apoyo en la historia, no pensaba que una historia como esta, con la que me arriesgo demasiado pudiera llegar de esta forma a la gente, muchas gracias por el amor y el apoyo, gracias por todo y espero que hayáis disfrutado, las cosas en las vidas de estos personajes puede que no terminen aquí pero no hay nada más que contar.
La vida, y el amor no se basa en quedarse con la primera oportunidad o con la opción que parece más segura, en ocasiones debemos arriesgar, debemos coger el miedo y usarlo de impulsor para cumplir nuestros sueños, si hay algo en vuestra vida que os haga daño, decirlo, sacarlo pero no lo permitías, si tenéis un sueño, luchar por ello, puede parecer loco, y da miedo pero no podemos quedarnos quietos esperando a que venga a nosotros, hay que correr hacía ello.
Gracias por acompañarme en estos siete capítulos, ha sido un honor estar con vosotras, un enorme abrazo y pasar un gran día, una gran semana, un gran mes, un gran año y una gran vida, que os lo merecéis.
Gracias.
Recordar, puede que sea un amargo final, no el deseado pero siempre debemos dar la oportunidad a las personas a no dar un punto y final, solo esperar a que la historia continue.