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1676 Words
Capitulo 1: El Rey Ha Muerto. "Se les informa a todo el pueblo de Gengenbach que el rey William Van der Briand ha muerto. Su cuerpo fue encontrado sin vida, en su oficina privada, a las siete de la mañana por su esposa la reina Elvire Van der Briand, aun la familia real no ha dicho las causas de la muerte, se especula que fue probablemente un infarto. Más sentido pésame a la familia del rey difunto, que hoy está pasando por un momento tan duro que es la muerte de la cabeza de esta familia y del pueblo. El velorio se realizará hoy mismo a las cuatro de la tarde en el palacio real. El príncipe Dereck hará una rueda de prensa mañana a las dos de la tarde según un comunicado que envió el personal de la familia Real"  Hoy todas las noticias han tratado de eso, de la muerte del Rey William, nadie sabe aún las causas de su muerte como ya había dicho el noticiero del medio día simplemente la reina Elvire lo consiguió sin vida en su oficina. Apago el televisor, y salgo de mi habitación para ir a ayudar a los preparativos del velorio, hasta lo que he oído vendrá gente de todos lados, para darle el sentido pésame a la familia Van der Briand. Agarro mi delantal y me lo pongo, y busco a Evangeline mi mejor amiga, una chica pelirroja de veinte años, tez blanca, y tiene un color de ojo gris, su cuerpo era como de una modelo de portada, todo encajaba a la perfeccion, ella podía ser la chica soñada de cualquier hombre, su único problema es que una sirvienta. - Alexandra - oigo que llaman y veo que es la pelirroja de mi amiga. - Eva - le digo. Volteo para verla, ella estaba allí parada con su uniforme de sirvienta, me mira con una sencilla sonrisa. - Micaela está desesperada buscándote, te necesita para que sirvas el almuerzo a la familia- dice Eva- Vamos que será un día súper ocupado, Chenoa y Virginia estarán ocupada limpiando donde se va a veloriar al rey -  dice y yo solo asiento. Micaela era la jefa de las sirvientas, una señora de más de cincuenta años, su cabello era n***o como la noche y tenía un color de ojo marrón y su piel era blanca, era una persona de constetura rellena, para no llamarla gorda, porque realmente no lo era, su cuerpo en si era de piezas gruesas, que aun asi no se veía para nada mal.  Ella era muy estricta cuando de eventos o cosas importantes que se realizaban aquí en el palacio, así que, si no me movía rápido, podría perder mi trabajo ella odia que le hagamos perder el tiempo. Aunque éramos alrededor de más de cincuenta chicas de limpieza, pero Micaela solo confiaba en cuatro para realizar este tipo de cosas, Chenoa, Virginia, Evangeline y mi persona. - Oh por cierto James, estaba preguntado por ti - dijo Eva mientras camina.  - ¿Qué quería? - le pregunto mientras camino detrás de ella. Logro alcanzar a mi amiga y seguir su ritmo de paso. - Según él, solo te quería ver - dijo ella alzando los hombros. James era mi novio, desde hace más o menos tres años, era todo lo que tenía aquí, además de Eva, él era un moreno de cabello n***o y ojos color n***o también, era un chico súper simpático. Él no era un sirviente, él trabajaba en una empresa de su familia, que también era reconocidad en este país. Seguro dirán que hago trabajando aquí mientras tengo un novio que posiblemente me pueda mantener. No me gusta depender de nadie, así que me gusta ganar mi propio dinero. Ya frente a Micaela, empieza a darnos ordenes de lo que debemos hacer a continuación en el almuerzo de la familia Real. (....) La comida estaba lista, Micaela había ido a llamar a la familia real para que bajaran a comer y empezar a servir. Voy llevando los platos juntos con Eva al comedor principal que era sumamente grande y muy elegante, oímos un fuerte ruido de tacones supimos que era la reina Elvire. Ella baja y se siente a un lado del puesto que correspondia a la cabeza de la familia. La reina era una mujer de cuarenta y tres años, dicen que tuvo a su primer hijo muy joven, su cabello era de color miel, a veces lo llevaba en ondas, liso o un simple moño de cualquier forma siempre se veía perfecto, en estos momento lo llevaba en un moño, sus ojo eran de color marrón claro, su piel era morena, no era muy blanca, ni tampoco muy negra, era algo alta quizás mida 1,69 mide  o quizás menos, porque además ella siempre iba en tacones. Su rostro siempre luce serio, pareciera que nunca sintiera nada por algo, son muy pocas las arrugas que se le ven, siempre tiene su cabeza en alto y siempre camina con elegancia antes todos. Micaela nos hace seña a mí y a Eva para que agarremos la comida y la pongamos en la mesa. Se vuelven a escuchar unos fuertes ruidos de tacones, era la princesa Gillesse, atrás de ella venía su hermano menor el príncipe Damien  La princesa de Gengenbach, Gillesse era muy parecida a su madre, la única diferencia era que ella había sacado el pelo más oscuro que la reina, y sus ojos eran de un tamaño normal, igual que los de la reina, tienen el mismo color de ojos y piel, ella no era tan alta, quizás llegaba a 1,62 o quizás menos. En el carácter eran iguales, ambas eran serias y estrictas con los de la clase social media y baja, ambas siempre tenían un porte de elegancia ante todo, la prensa las adoraba porque también eran un icono en la moda de la mornaquia. Ambas mujeres eran delgadas, dicen que ellas hacen dieta para conservar sus figuras, ya que no les gusta verse mal ante la prensa, ya que comentan que la cámara hace engordar a uno. Por otro lado el príncipe menor Damien, era como ver a su padre joven, según comenta la prensa y la gente del pueblo que lo llego a ver, su piel era blanca como la de él, blanca como la leche, su cabello era n***o como un carbón y sus ojos eran de un azul muy intenso, era el hombre ideal para cualquier mujer, él es mas alto que su hermana y madre quizás 1,71 mide el menor de la familia Gisselle se sienta al lado de su madre, y Damien se siente frente a ellas dos, los tres estaban vestidos totalmente de n***o y sus rostros reflejaban total seriedad. - Por favor Empiecen a Servir que hoy, hay mucho que hacer en la tarde - mandó la reina. Eva y yo empezamos a servir la comida, cuando estábamos por terminar llegaron dos invitados más que el mayordomo fue el encargado de abrirles. Un señor mayor, como de cuarenta y nueve  o más años, su pelo tenía varias canas blancas, aun se veía su tono de color que era n***o y a su lado estaba el príncipe heredero Dereck Van der Briand, el mayor de los tres hermanos. Él era quizás un poco más diferente a sus hermanos, porque el saco un combinación de sus padres, su pelo era de color miel como el de su madre, y sus ojos eran verde esmeralda, y su piel era blanca como la de su difunto padre, él era más alto que los demás media apropiadamente 1,79 y siempre estaba serio, a veces solo sonreía a la prensa y eran contadas las veces que lo llego a hacer. Ellos llegan hasta el comedor, y se sientan cada uno en una silla, Dereck al lado de su hermano Damien y el señor al lado de Dereck. Eva busca dos plato más y lo sirve, yo por mi parte me encargo de servirles la comida, después de servirle me quedo cerca para después ver si quieren algo  - Steven, no te esperaba tan pronto - dice la reina Elvire mirando al señor mayor. - Oh reina Elvire, yo tampoco me esperaba venir tan pronto, lo que pasa es que esta mañana mirando el testamento del Rey William hay algo muy importante que Dereck debe hacer - dice el Señor Steven. - ¿Qué es lo que debo hacer? - habla el príncipe Dereck su voz era profunda y sexy, muy pocas veces he tenido aquel honor de oírle su voz. - Eso lo hablaremos en la oficina después de la comida - dice la reina nadie más dice todo siguen comiendo. (....)   Luego que todos los integrantes de la familia y más el señor Steven comieran, pasaron a la oficina que era del rey William para ver qué era lo importante que debía hacer el príncipe Dereck. A mí me tocó llevarles él Te y las Galletas, ya que la reina me mando. Eva me ayudó a preparar el Té y poner las galletas, con una bandeja de plata lleva las cosas. Toco la puerta y cuando escucho la palabra pase, entro, todos estaban sentados sin decir una palabra, yo pongo las cosas en mesita cerca de ellos, y empiezo a servir el Té - Bueno Dereck, te estarás preguntando qué era lo que tu padre quería hicieras antes de tener el trono - empieza hablando el Señor Steven- Aquí en el testamento dice "Dereck debe estar casado y esperando su primer hijo para poder tener el trono, en dado caso que yo haya muerto inseparablemente y si no es así en tres meses debe de estarlo porque si no la Corona se le pasara su hermana del medio Gillesse Van Der Briand” - Termina de leer el señor Steven. Todos quedaron en silencio, nadie se esperaba aquello. La princesa Gillesse estaba con una sonrisa, porque sabía que su hermano no estaba ni casado ni esperando un hijo así que ella podría ser la nueva reina de Gengenbach, porque para ella seria fácil conseguir un esposo, cualquiera le encantaría estar con una princesa como ella. Les sirvo las tazas de Té a cada uno de los que están allí, todo seguí en silencio, hasta que el señor Steven volvió hablar.  -  ¿Y bien Dereck que harás? - pregunta el señor mirando al príncipe Dereck. - Mañana sabrán lo que haré - dice Dereck parándose y saliendo de la oficina.  Toda la sala queda en silencio, el futuro de Gengenbach estaba en mano del príncipe Dereck Esperemos que él sepa lo que hace.
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