— No, esto es una ciudad…. —Una ciudad tan pequeña que ni siquiera tiene un cine. ¡Qué ciudad tan increíble y curiosa! —añade, levantando un dedo mientras camina lentamente, con las manos detrás de la espalda y la espalda recta. Toma un semblante serio. — Bueno, estaba terminando de acomodar la portada —murmuro. — ¿Qué has hecho hasta ahora? —comenta, cruzando los brazos y mirando la pantalla de mi computadora con el ceño fruncido. — Bueno, en primer lugar, me compré una computadora nueva con lo que me has pagado —murmuro, un poco apenada, y lo miro de reojo. Aún está serio, pero podría llegar a verse mucho más guapo si sonriera. Lástima que lo desagradable que es como persona le quite lo guapo. — ¿Y qué has hecho? —pregunta, y empiezo a borrar fotos, un poco avergonzada. — Intelige

