No tenía una explicación lógica, lo que había dentro era irreal y de no tratarse de las últimas palabras de mi tío hubiera pensado que era una pésima broma.
Me encontré con una especie de lanza desarmada, parecía ser de plata, estaba en dos partes, una de ella cubierta por un manto, había un cofre más pequeño en el interior y un libro, encima de todo había una especie de oráculo y un sobre ligeramente amarillo, por como lucia, y como sentí la textura cuando la tome, supe que debía llevar bastante tiempo ahí, la carta no estaba sellada, el papel era grueso, eche un vistazo a Germán, quien lucía más petrificado que yo, me sorprendió su reacción, supongo que él no tenía idea de esto, sin más saque la hoja doblada y leí lo siguiente…
“Querida hija…
Si has encontrado esta carta es porque he muerto al igual que todos, lamento no haber podido protegerte, era mi deber de padre y te he fallado…
En cuanto llegue a esta parte me confundí aún más, seguí leyendo…
…esperaba evitar esta tragedia para ti, pero si esta carta llego a tus manos significa que no tuve el tiempo, y no estas informada de nada, asi que, debo decírtelo…
Trague saliva amarga sintiendo la sensación más agobiante de mi vida.
… lo primero que debo confesar, es que tu padre no es tu padre, si no yo, tu tío Frank, eres mi hija, si, de mi amada esposa Kaelia y mía, no puedo contarte cómo llegamos aquí, solo debo decirte que debes huir en cuanto termines de leer esto, toma el arma, se armara en cuanto tú la toques, abre el cofre y usa lo que hay dentro, el libro te contara más sobre quien eres, por nada del mundo confíes en alguien más que no sea Germán, el será tu fiel sirviente y confidente, protégelo y te protegerá, te amo, nunca dejes que alguien te capture, huye, eres fuerte, no permitas que tu sangre llegue a Rúbel o a Kalix, sé que por ahora no sabes quienes son, pero no tardaran en buscarte si no es que ya lo están haciendo, tu eres la única que puede salvar la vida humana, confío en ti, mi pequeño ángel…
Sentí un nudo en la garganta que me hizo tirar lágrimas incontenibles.
…una cosa más, nunca debes ser vista por los humanos, jamás, ese, es el mayor esfuerzo que debes cumplir, protégete y cuídate mucho mi amada hija.
ATT. Frank tu padre”
No supe que hacer o que decir, solo, sentí mi cuerpo temblar mientras las lágrimas mojaban la hoja, no lo entendía, ¿Qué clase de pesadilla estaba viviendo? Germán me pregunto inquieto.
__¿Qué pasa?, ¿qué dice?
No pude contestar, Germán tomo la carta de mis manos y la leyó completa, al terminar quedo igual que yo, me miro, dijo.
__Ahora lo entiendo todo.
Al decir eso no pude evitar mirarlo, clave mis ojos en él, Germán lucia sorprendido, acomplejado, confundido.
__Por eso tanto entrenamiento y las historias que me contó, e-eran…, sobre él.
__¿Qué?
Germán trago saliva y lucia nervioso, estaba temblando, casi sudando.
__Dijo que haberme encontrado no era coincidencia, q-que yo era más que un huérfano.
__¿Qué?, ¿no te entiendo?
De pronto Germán reacciono alterado.
__Gemma, el me contó historias fantásticas sobre demonios y ángeles, dijo que el oráculo hablaba sobre la existencia de un ángel rebelde que no pertenecía a ninguna legión, querían su sangre para poder destruir a la humanidad y crear seres poderosos e indestructibles, ese ángel era tu padre.
¿Qué?, ¿estas bromeando?, esto no es cierto, ¡es tonto!
__¡No!, no lo es, ¡es real!, todo lo que me contó sobre los demonios, los ángeles, los vampiros, los caídos, las legiones, ¡es verdad!
Mi cabeza cayó en un mar de preguntas y confusión, me lleve las manos a la nuca y cerré mis ojos apretando fuerte para regresar a la tierra.
__Gemma, ¿no te das cuenta?, tu padre me preparo en silencio para protegerte y prepararte cuando este momento llegara, debemos huir…
__Espera, pero de que cuentos hablas, ¿no creerás que te creo o sí?
__¡Es que es cierto!, ¡vamos!, ¡tomemos las cosas y vámonos!
Apenas y termino de decirme eso cuando el techo se cayó de forma brutal, nos cubrimos con las manos cuando escuchamos un ruido perturbador, el estruendo fue sonoro, gritamos, caímos al suelo mientras el polvo se levantó como si alguien nos hubiera lanzado una bomba, tosimos de inmediato tratando de recuperar el aliento cuando Germán me arrastro junto a él escondiéndonos tras la puerta abierta de la caja fuerte, me pidió que callara con señas, pero yo ya me estaba muriendo de miedo, comencé a temblar más mientras escuchamos un ruido extraño, era la mezcla entre pasos y gruñidos de alguna bestia, Germán me miro a los ojos, los cuales expresaban un terror que yo podía sentir, estaba sudando frío, mechones de su cabello se adherían al húmedo líquido que escurría por gotas grandes sobre su cara, intente tranquilizarme, pronto escuchamos que algo caminaba por ahí arrojando quien sabe qué cosa que se encontraba en su camino, parecía buscar algo, o a alguien, lo más seguro, era que fuese a nosotros y eso me aterro, susurre a Germán con miedo.
__”Mirare si podemos huir”.
Él asintió y al asomarme tras el baúl me quede inmóvil, había un ser horripilante con enormes alas grises y su vestimenta era extraña, apenas asimile lo que vi en un parpadear de ojos cuando hablo con la voz más escalofriante que nunca antes escuche.
__¡Sé que estás ahí!, ¡hija de Cloetorhy!
No supe que hacer ni que pensar, Germán susurro estupefacto.
__”Era el verdadero nombre de Frank”.
Lo mire, sus ojos y su impresión no mentían, se aclaró la garganta con miedo de que fuéramos descubiertos y me susurro tan bajo que casi no logre comprender lo que dijo.
__”Toma el arma, ahora”
Asentí por instinto, ver a aquel ser me congelo la sangre, estaba segura que estaba pálida, sentí que mi cuerpo no reaccionaba del todo bien, como si estuviera fuera de sí, de pronto estire la mano sin pensarlo, fue como si mi cuerpo actuara en automático y yo fuera solo una espectadora en él, cuando mi mano toco la pieza central de soporte un destello blanquizco la envolvió e hizo voltear a aquel ser desconocido, me miro, directo a los ojos, me quede congelada y antes de poder reaccionar se lanzó a mi velozmente que lo único que pude hacer fue cubrirme con mis brazos, creí que me mataría cuando del bastón una luz verde salió disparada del centro y envistió a aquella bestia haciéndola cenizas, sus aterradores gritos se clavaron en mis oídos y me paralice al verla desaparecer, Germán estaba igual o peor que yo, ambos estábamos mirando hacia la misma dirección sin poder movernos, aquel ser había desaparecido dejando un rastro de humo y brizas rojas en el aire que desaparecieron en segundos, no sé cuánto tiempo paso mientras ninguno de nosotros pudo moverse, no había palabras para lo que acaba de ocurrir, y tampoco había una explicación, ¿Qué demonios era eso?
__¿V-viste lo mismo q-que yo?
Asentí temblando como nunca antes, Germán se puso de pie aun desorientado, ambos estamos empolvados, en shock, mire aquella arma tan extraña sobre mi mano, era algo pesada, gruesa, mágica, no podía describirla, era como una especie de bastón o cetro, tenía una punta afilada y una piedra blanca transparente que se volvía verde a azul y luego blanca otra vez, tenía grabados extraños, Germán dijo.
__No lo puedo creer, ¿ahora me crees?
Lo mire asustada, llena de miedo, temblando, él se tranquilizó un poco, alguien de los dos debía hacerlo, dijo tomándome del brazo para ayudarme a ponerme de pie.
__Vamos, toma las cosas, debemos irnos.
__¿A-a dónde?
__No lo sé.
Nos quedamos un momento mirándonos uno al otro, ambos veíamos el miedo, preocupación y nervios del otro, dijo.
__Debemos encontrar un buen escondite en lo que encontramos a los ángeles de Diseliat.
__¿Los ángeles de qué?
__Diseliat, tu padre dijo en unos de sus relatos que Diseliat era la única esperanza para ti, dijo que podían ayudarte.
__No entiendo nada.
__Yo tampoco, bueno, no mucho, solo me baso a lo que Frank me conto, vamos no hay tiempo que perder.
Intente regresar en si aun creyendo que estaba soñando y tome el cofre pequeño, el libro y la carta, German encontró una especie de mochila antigua y se la colgó.
__Esto servirá.
Se aproximó a mí de nuevo y guardo las cosas tomándome sorpresivamente de la mano llevándome con él mientras yo sostenía el cetro, baje de las escaleras con algo de dificultad, íbamos casi casi corriendo, jamás sentí mi corazón latir asi de rápido, creía que moriría de lo fatigada que comencé a sentirme.
Una vez abajo comenzamos a correr por las escaleras, Germán entro al despacho de mi tío, o más bien mi padre, aun no lo creía, solo me quede quieta tras la puerta observándolo correr hacia la caja fuerte, abrió la puerta de la misma forma que la otra pero más rápido, saco todo el dinero que había dentro colocando fajones verdes dentro de la misma mochila, enseguida salió cerrando con llave, nuevamente lo seguí rumbo a la salida, prácticamente corrimos, estábamos huyendo sin sentido, una vez afuera corrimos a una camioneta, suerte que los autos siempre estaban estacionados en frente, subimos y condujo lo más rápido posible, apenas asimile que iba dentro de la camioneta con la mirada perdida, cuando reaccioné, estábamos camino al pueblo vecino, el camino estaba repleto de altos pinos, era frío y solitario, de pronto reaccione, mire a Germán, miraba al cielo de vez en cuando, lucia nervioso y asustado, pregunté inquieta.
__¿Que tanto vez el cielo?
Germán respondió mientras miraba por todas partes.
__Verifico si no nos siguen.
__¿Pero… cómo?, ¿Qué…?
__Escucha, las historias que Frank me contaba sobre los seres de luz y oscuridad ahora son una realidad, y si no me equivoco ahora te perseguirán para robar tu sangre o para obligarte a servir a alguno de ellos, y de no ser el caso, te asesinaran o al menos lo intentaran.
__¿Q-que?, ¿p-pero por qué?
__Escucha, buscare un lugar seguro y te lo contare todo, es muy larga la historia y no tenemos el lujo de sentarnos a platicar en un café.
Seguía sin entender nada, estaba confundida, en shock, pues ahora estaba segura de que aquellas criaturas sobrenaturales que me atacaron la noche anterior eran reales, y ahora no sabía que hacer o si decírselo a Germán.
Me quede prácticamente inmóvil durante gran parte del viaje, ni siquiera sabía a donde nos dirigíamos, paso una hora viajando en la camioneta sobre una carretera poco transitada, íbamos a buena velocidad, a mi alrededor habían pocas casas rodeadas por arboles verdes, paramos en una pensión escondida, Germán bajo la velocidad cuando se estaciono.
__Este lugar es seguro, por ahora, solo podremos quedarnos esta noche, tendremos que irnos por la mañana.
__¿Cómo conoces este lugar?
Era como una cabaña grande, había una gasolinera pequeña y una tienda junto, parecía ser un motel, no era muy agradable pero era justo lo necesario, él dijo.
__Cuando niño, solía venir aquí cuando la policía me buscaba para llevarme al orfanato, nunca me encontraron, además no hay tan mal servicio, vamos.
Bajamos de la camioneta mientras activaba el seguro, entramos a la recepción, había una mujer mayor mal encarada con el pelo corto y c***o, entre nos miró, Germán saludo.
__Hola, ¿podría darnos una habitación?
La mujer contesto poco amable sin mirarnos mientras sacaba unas llaves y las ponía sobre el mostrador de madera.
__Habitación 9, es la última, son 0 leus la noche por ambos.
Germán saco unos billetes, pago y tomo las llaves.
__Gracias.
Salimos de la recepción mientras mirábamos el cielo, los arboles cubrían la mayoría del lugar, entramos a la habitación, tenía un olor agradable, estaba limpia, había una cama grande y frente un televisor, en la esquina derecha estaba la puerta del baño y un closet pegado a la pared izquierda, Germán dijo.
__Bueno, no esta tan mal, adelante.
Cerré la puerta tras de mí, me sentí incomoda además de temerosa, Germán dijo mientras sacaba el libro del bolso viejo y lo extendía en la cama.
__Ven, mira.
Camine algo distraída y me senté junto al libro al igual que él, dijo.
__Esto es asombroso, no creí que realmente existiera.
__¿Q-que cosa?
__El libro.
__¿El libro?
__Si, sé que por ahora no entiendes nada pero tratare de explicarte lo que pueda.
__Por favor, estoy muy confundida.
Germán entristeció al ver mis ojos.
__Tienes razón, lo siento, todo esto que está pasando debe ser muy fuerte para ti, pero las cosas que se aproximan son aún peor, por eso es mejor decírtelo cuanto antes.
Sabía que esto me afectaría, asi que solo aclare mi garganta para decir.
__Dime.
Trague saliva sintiéndome nerviosa, mi cuerpo aun no reaccionaba del todo, aunque intente mantenerme presente, de pronto mi cabeza se iba por ratos, sin más, miré fijamente a Germán observando su rostro a punto de rebelarme una verdad difícil de aceptar.
__Escucha, tu tío Frank, tu papá, solía contarme una historia todos los días, desde el primer día que pise su casa la historia comenzó.
Trago saliva para humedecer su garganta, parecía que tenía mucho que decir, entonces continúo.
__Todo comenzó con un joven nacido en tierra humana, era un chico humano nacido en gran Bretaña en los años 20 del siglo XX, su vida se volvió trágica cuando su madre murió al dar a luz a su hermano menor, años más tarde murió su padre por enfermedad, ambos niños solos vagaron por las calles sin tener techo o comida, hasta que Cloetorhy consiguió un trabajo de ayudante en el mercado, apenas comenzaban a componerse las cosas cuando la tragedia sucedió.
__¿Que paso?
__Cloetorhy fue atacado una noche cuando volvía a casa por una bestia maligna, aun indescriptible, las historias dicen que es un vampiro antediluviano, el más viejo y poderoso de todos, capaz de transformar cualquier cosa o ser vivo en lo que el desee.
__¿Que, es un antediluviano?
__Se llama asi al vampiro con más de 1500 años de vida, solo que por ser más viejo y poderoso es más bestia que humano, asesina a cualquiera que se cruza en su camino, ya sea por instinto o por puro placer, solo tres seres del inframundo lograron verlo, Rúbel, el arcángel Samuel y Cloetorhy, tu padre.
Estaba pasmada, intentaba creerle pero mi sentido común me lo impedía, sin en cambio por otra parte, debía darle una explicación a lo sucedido.
__Cloetorhy describió a aquel ser como un hombre anciano de pésimo olor, pelo blanco y dientes podridos a excepción de los colmillos, era una especie de muerto viviente, ojos negros que expresaban maldad y vestía tenebrosamente una gabardina y sombrero viejo.
Al escuchar su descripción sentí un pánico enorme, recordé el ataque en el callejón, me puse pálida, lo pude sentir, Germán se asustó, dijo.
__¿Que, que pasa?
Continué mirándolo con terror a los ojos.
__Creo que…, ahora son cuatro los que lo han visto, no tres.