Navidad. Una fecha para compartir en familia. Y aunque a Jake la única familia de sangre que le quedaba era su pequeña hermana, se sentía más o menos pleno al tener como familia adoptiva a los Clooney. La liga inglesa era la única que no hacía parón de vacaciones decembrinas, pero justo ese año la noche buena había caído entre semana. Y los partidos de liga los tenían solo los fines de semana. Así que Jake había dado la orden a los tutores de su hermana para que la enviaran a Manchester. Y ahí estaba Jake, en el aeropuerto de Manchester, esperando a su hermana. Se abrieron las puertas de la sala en donde habían desembarcado los del vuelo directo desde Dublín, Irlanda. El corazón de Jake dio un brinco cuando vio a la niña de 6 años, de melena negra azabache y ojos enormes azul zafiro corr

